OreGairu Volumen 14 - Capítulo 3 - Parte 3 - RESUMEN COMPLETO


Por supuesto, recuerdo la estación del año cada vez que siento ese olor

Ha pasado un día desde que terminó la fiesta. Hoy es sábado y Hikigaya está dirigiéndose a la casa de Yuigahama. Pasado un rato, él finalmente llega.


Con un poco de nerviosismo, Hikigaya entra a la casa de Yuigahama. Esta era la segunda vez que él iba allí, ya que la primera vez había ido con Yukinoshita. Sin embargo, hoy estaría solo. No, no es así, ya que también estará la mamá de Yuigahama, Gahamama.

Yuigahama lucía un atuendo informal. Unas zapatillas blancas y un vestido ligeramente suelto. Mientras que Hikigaya lucía de acuerdo a la condición en la que estaba. Él estaba nervioso, así que su vestimenta reflejaba eso.


Por alguna razón, Yuigahama estaba feliz. Ella estaba tarareando para sí misma.

—Te serviré un poco de té, así que toma asiento —dijo Yuigahama.

Hikigaya se sentó en la mesa del comedor y, al cabo de unos segundos, Yuigahama, quien traía una bandeja de galletas y el té, se sentó a su costado.

Oh, gracias...¿dónde está Sablé? —preguntó Hikigaya.


—De paseo con mi mamá. Aunque deberían volver pronto —respondió Yuigahama.

Ya veo... —dijo Hikigaya, quien estaba nervioso.

El nerviosismo de Hikigaya iba aumentando con cada segundo que pasaba. El no saber dónde estaba el papá de Yuigahama lo ponía aún más nervioso. Así que sin dudarlo, él le preguntó, de una manera brusca, a Yuigahama sobre la ubicación de su padre.


¿Por qué hablas así? Qué asco —dijo Yuigahama. Aunque después de unos segundos se río—. Papá está en el trabajo, supongo. Ni idea —comentó con indiferencia, sin prestar atención a la ansiedad de Hikigaya.

Al oír eso, Hikigaya pudo calmar sus nervios, ya que no estaba seguro de cómo debía saludar al papá de Yuigahama.

Pasado un rato, una cara se asomó por encima del hombro de Hikigaya. Era la madre de Yuigahama, que acababa de regresar de pasear a su perro. Ella llevaba un jersey primaveral de color pálido y una falda larga. Y en sus brazos estaba Sablé.


De alguna forma, Hikigaya se las arregló para saludar a Gahamama, mientras que Yuigahama le pedía a su mamá que los dejara solos. Pero al final, Gahamama se quedó. Así que Yuigahama tomó asiento a regañadientes y señaló la silla frente a ella. Al ver la señal, Gahamama se rió y se sentó como le había indicado su hija.

Bien, de acuerdo. Entonces, ¿qué crees que deberíamos hacer, mamá? —dijo Yuigahama.

Ya que estás haciendo dulces a mano, quizás algo considerado podría ser bueno —respondió Gahamama.


Sin embargo, no había ningún progreso a la hora de decidir sobre lo que iban a cocinar. Por un lado, Hikigaya no estaba seguro. Y por el otro lado, Yuigahama no se ponía de acuerdo con su mamá. Entonces, para dar una solución final, Gahamama propuso hacer una tarta de frutas.

Gahama comienza a explicar cómo se hace la tarta de frutas y, al oír eso, los ojos de Yuigahama brillaron, ya que pensó que eso era algo que podía hacer. De esta forma, ya se había decidido lo que iban a cocinar. Ahora, solo faltaba los ingredientes, así que Hikigaya, Yuigahama y Gahamama salieron de compras. Y después de unas horas, cerca a la hora de la cena, volvieron.


Al entrar a la cocina, Hikigaya se quedó sorprendido, ya que era muy distinto a la cocina de su casa. Además, Gahamama lucía un delantal, lo cual era algo nuevo para Hikigaya. Recordemos que Komachi, su hermana, nunca usó un delantal cuando cocinaba.

Al ver la expresión de Hikigaya, GahaMama sonrió y tomó su mano, para después darle un delantal que pertenecía a su esposo.

Por un momento, Hikigaya pensó por qué Yuigahama era tan mala en la cocina, después de todo, sus padres eran buenos cocinando. Así que Hikigaya miró fijamente a Yuigahama, quien traía puesto un extraño delantal (probablemente lo compró cuando estaba con Yukinoshita).


Pasado un tiempo, la tarta de frutas ya estaba listo. Pero Gahamama sugirió esperar un momento para que se enfríen. Entonces, Hikigaya se quitó el delantal, para después dirigirse a la sala. Yuigahama también fue con él.

Umm...entonces, ¿qué deberíamos hacer mientras tanto? preguntó Yuigahama.

Hikigaya recordó que Yuigahama le hizo la misma pregunta aquella vez en el festival de fuegos artificiales. Así que le respondió de la misma forma que lo hizo en aquel entonces.

Bueno...¿qué deberíamos hacer? ¿Ir a casa por ahora?


¡No, no lo haremos! ¡Ya estoy en casa, de todos modos! ¡Y esta es mi habitación! —exclamó Yuigahama.

—Oye, no es como si hubiera algo mejor que hacer —dijo Hikigaya.

Ahh, claro, supongo...¿quieres mirar mi anuario escolar? —dijo Yuigahama mientras sacaba su albúm de fotos.


Hikigaya no estaba seguro de lo que iba a hacer, así que sugirió poner apodos raros a las personas que estaban en ese anuario escolar, pero Yuigahama le dijo que no haría eso. Así que solo miraron las fotos y, pasado un momento, Gahamama les anunció que la cena ya estaba lista.

Después de cenar, Hikigaya se despidió. Luego Yuigahama se acercó a él y lo acompañó hasta afuera.

—Bueno, nos vemos en la escuela —dijo Yuigahama mientras agitaba la mano.


Hikigaya asintió y se dirigió a la estación. Y mientras él caminaba, una especie de respuesta a la pregunta que le hizo Miura pasó por su mente. Si de alguna forma, él pudiera continuar su día a día concediendo todos sus deseos, entonces...

Un pensamiento tan imposible cruzó por su mente.

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  1. Gracias por el capitulo , no hay mucha acción en este capitulo pasa sin pena ni gloria y creo que lo mejor es la troll de Gahamama Jajajaja. Saludos y esperando en siguiente capitulo, que espero que a hora si comience en drama.

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