OreGairu Volumen 14 - Capítulo 5 - RESUMEN COMPLETO


Galantemente, Hiratsuka Shizuka camina adelante

Una vez que terminó el baile de graduación, Hikigaya y las demás dejaron el lugar limpio. Después de eso, se dirigieron a la sala de conferencias, donde se reunieron con el consejo estudiantil, Hiratsuka Shizuka, representantes de varios clubes y algunas personas de la asociación de padres.


La reunión en la sala de conferencias tenía como objetivo reconocer los logros de algunos estudiantes que se destacaron en el último año escolar. En la sala había una larga mesa que estaba llena de comidas y bebidas. Así que todas las personas involucradas en la reunión rodearon la mesa.

Entonces, Isshiki se puso al frente y miró a la sala para confirmar si todos tenían un vaso en la mano. Luego, dio un codazo a Yukinoshita que estaba a su lado.


—Yukino-senpai, ¿puedes hacer un brindis?

—¿Y-Yo? —dijo Yukinoshita en un aturdimiento.

Ambas se miraron fijamente por un momento. Fue como una pequeña batalla de miradas, pero finalmente, Yukinoshita vaciló con un suspiro. Y después de su largo brindis, todos aplaudieron.

Isshiki caminó hasta el centro del salón, luego levantó la mano para llamar la atención de todos y los invitó a comer los bocaditos que había en la mesa.


De pronto, Hiratsuka se acerca a Hikigaya y le dice: "Buen trabajo con el baile de graduación. Me divertí mucho viéndote"

—¿Sólo estabas mirando? Debiste haberte unido también. Después de todo, es el baile de graduación —respondió Hikigaya.

Hiratsuka encogió sus hombros y dijo: "Mi momento será en la ceremonia de despedida. Seré la estrella allí".


Al ver la forma en la que actuaba la sensei, Hikigaya soltó una risa amarga, para después decir: "Dudo que puedas bailar cuando llegue el momento".

—Eso es verdad, lo cual es una pena, ya que también quería bailar contigo —respondió Hiratsuka con una sonrisa.

Mientras tanto, Yukinoshita y Yuigahama se felicitaban por el buen trabajo que habían hecho.

Después de un tiempo, se anunció que la reunión había terminado. Las puertas del colegio iban a cerrar, así que todos tenían que apresurarse por salir. Pero en ese momento, Isshiki mencionó que tenían que limpiar la sala, así que Hikigaya salió del lugar lo más rápido que pudo.


Afuera ya estaba oscuro y, mientras Hikigaya caminaba por el pasillo, unos débiles pasos se le acercaron por detrás.

—Hikigaya-kun, espera.

Hikigaya da media vuelta y se percata que la persona que lo llamó era Yukinoshita Yukino, quien lentamente dijo unas palabras más.

—Umm...hay algo que te quiero decir.

Los ojos de Yukinoshita vagaban mientras intentaba buscar que palabras decir, hasta que finalmente se detuvo en las ventanas del pasillo.


—Gracias por ayudarme hoy...pero no me refiero sólo a hoy, sino a todo lo que ha sido hasta ahora. Siento haberte hecho pasar por tanto.

—No necesitas disculparte. En todo caso, yo soy el que te hizo pasar por mucho más. ¿Por qué no lo dejamos así? —respondió Hikigaya.

En el reflejo del vidrio, Hikigaya le dio una media sonrisa. Y cuando sus ojos se encontraron en el reflexivo, ella sonrió.

—Tienes razón, realmente fuiste muy difícil de tratar. Incluso lo sigues siendo —respondió Yukinoshita con una sonrisa—. Muchas gracias por todas las veces que me has ayudado. Pero...ahora estaré bien. De ahora en adelante, haré lo mejor que pueda para manejar las cosas por mi cuenta.


Debido a las luces de los autos que provenían desde afuera, Hikigaya pudo ver la expresión de Yukinoshita que parecía estar al borde de las lágrimas.

—Por eso...

—Sí, lo entiendo. No te preocupes —dijo Hikigaya, quien en realidad no entendía nada, ya que solo quería terminar la conversación.

—Nos vemos —concluyó Hikigaya.

—Adiós...


Hikigaya metió las manos al bolsillo y se retiró sin mirar atrás.

Pasado un momento, las sombras de la noche comenzaban a cubrir el edificio de la escuela. Así que Hikigaya decidió sentarse en las escaleras sin prestar atención a su alrededor. De pronto, alguien aparece. Hikigaya levanta la mirada y se percata que era Hiratsuka.

Hiratsuka le dice que ya es muy tarde, así que le pide que regrese a su casa. Entonces, Hikigaya se levanta de la escalera y se retira. Y, mientras estaba caminando, se percata que la sensei lo estaba siguiendo.

—Hikigaya —dijo Hiratsuka con una sonrisa—. Se ha hecho tarde, así que te llevaré a casa.


—No, está bien. Tengo mi bicicleta —respondió Hikigaya.

—No seas modesto. Sólo deja tu bicicleta aquí.

Entonces, Hikigaya accedió ir con la sensei, sentándose en la parte de adelante del auto.

Mientras hacían el recorrido de la escuela a la casa de Hikigaya, Hiratsuka detuvo el auto y felicitó a Hikigaya por el buen trabajo que hizo en el baile de la graduación.


—Gracias. Aunque no hice mucho —dijo Hikigaya.

—Eso no es verdad. Lo hiciste bien. Me encantaría celebrarlo con un trago, pero hoy voy a conducir.

—No tengo la edad suficiente para beber, aunque...

—Tienes razón. Entonces tendré que esperar tres años —dijo Hiratsuka con una sonrisa.


Al oír eso, Hikigaya no supo qué decir. Él guardó silencio, y para colmo, el estéreo del auto llenó ese silencio con una melodía suave.

—¿Qué pasa? Hasta yo me siento mal si me ignoras —respondió Hiratsuka al silencio de Hikigaya.

—Oh, lo siento, es solo que me costaba imaginarlo... —dijo Hikigaya intentando reírse.

Hiratsuka inclinó la cabeza y dijo: "¿No te imaginas qué? ¿Convertirte en un adulto? o ¿que seguiremos en contacto después de tres años?


En ese momento, Hikigaya comenzó a imaginarse cómo sería su vida en los próximos tres años. Luego dijo: "Bueno, ambos...Si tuviera que elegir uno, entonces el último". Al oír eso, Hiratsuka suspiró.

—No lo entiendes, ¿verdad? La gente no termina sus relaciones tan fácilmente. Aunque no se vean todos los días, se verán por lo menos una vez cada tres meses, como en la fiesta de cumpleaños de alguien, o cuando salgan a tomar algo.

Entonces, Hiratsuka le dijo que iba a cambiar de ruta, a lo que Hikigaya le dijo que está bien. Después de todo, no tenía derecho a quejarse, ya que la sensei lo estaba llevando a su casa.


Hiratsuka llevó a Hikigaya a un centro de juegos, donde había de todo, como béisbol, golf, ping pong, entre otras cosas. Pero el juego que la sensei escogió, fue el de caja de bateo. Ella insertó unas monedas, agarró su bate y comenzó a jugar, mientras Hikigaya la observaba.

—¿Por qué no lo intentas, Hikigaya?

—No, está bien...

Hikigaya trató de negarse, pero cuando la sensei le tiró la moneda, ya no pudo decir no. Así que tuvo que jugar. Entonces, Hiratsuka comenzó a darle instrucciones sobre el juego.


—Mantén la vista en la pelota. Ahoga tu bate. Tu brazo está demasiado lejos. No trates de dar un gran golpe. Tómalo con calma mientras bajas el ritmo.

—Es tan exigente... —pensó Hikigaya.

Después de aquello, Hiratsuka, que estaba sentada, le invitó un café caliente a Hikigaya. Luego ella le preguntó qué tal se sentía después de estirar el cuerpo, a lo que Hikigaya le dijo: "Si mover el cuerpo fuera suficiente para hacerte sentir mejor, entonces los atletas no recurrirían a las drogas".


Hiratsuka sacó un bolígrafo del bolsillo de su pecho y lo agitó con entusiasmo como si fuera una varita mágica.  Luego comenzó a escribir en una servilleta de papel. Pasado un momento, dejó de escribir y le lanzó la servilleta a Hikigaya.

Hikigaya miró la servilleta, el cual decía: "Me gustas". En ese instante, todo tipo de emociones llenaron de sorpresa a Hikigaya: perplejidad, felicidad, vergüenza, timidez y muchas otras. Pero aún así, Hikigaya no pudo reaccionar adecuadamente.

—No seas tímido. En lo que a mí respecta, eres mi mejor estudiante. En ese sentido, te tengo mucho cariño —dijo Hiratsuka con una sonrisa mientras prendía un cigarrillo.


Una vez que Hiratsuka apagó su cigarrillo, se puso de pie, ya que era hora de regresar. Mientras ambos caminaban y conversaban, Hikigaya pensó que ella siempre estaba unos pasos por delante de él. Y, al ver su estatura desde atrás, se detuvo.

Al verla caminar con una postura tan elegante que nunca podría alcanzar, Hikigaya quería que ella lo observara y descubriera con sus propios ojos la respuesta a la que él llegaría. Después de todo, Hiratsuka era la única persona que Hikigaya respetaba y veía como un verdadero mentor.


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2/Publicar un comentario

  1. Debo admitir que Hiratsuka Junto a Haruno son mis favoritas por encima de Yukinon, es el único descontento que tengo con la novela al no darle mas protagonismo a Hiratsuka y Haruno. Pero en las pequeñas intervenciones de Hiratsuka con Hachiman son buenas, en el Volumen 13 hay una pequeña charla entre estos dos personajes y es donde Hiratsuka le menciona a Hachiman que si el evento de baile de graduación sale mal ella sera despedida, Hachiman al escuchar tal noticia se siente culpable y preocupado por Hiratsuka, y al notar Hiratsuka tal preocupación le menciona que si ella es despedida Hachiman tendrá que hacerse responsable y se tendrá que casar con ella, y Hachiman llega a contemplar que no seria una mala idea. Jajajaja. Este capitulo lo interpreto que Hiratsuka y Hachiman tenían un amor platónico incluso Hachiman en un capitulo menciona que si ella hubiera conocida a su misma edad el caería perdidamente enamorado de ella, y me encanto este capitulo. Gracias y esperando el siguiente capitulo.Saludos

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