Bajo un cielo desconocido comienza mi viaje - Despertar en un mundo que no conozco
Autor: Barws | Género: Fantasía, aventura
Sinopsis de Bajo un cielo desconocido comienza mi viaje
Despertar en un lugar que no reconoces ya es aterrador. Pero hacerlo en un cuerpo que no es el tuyo… en un mundo donde el cielo no sigue ninguna lógica… lo cambia todo. Sin un objetivo claro, sin una misión que cumplir, y sin respuestas sobre cómo llegó allí, un joven se ve obligado a avanzar en un entorno completamente desconocido. Lo que comienza como simple incertidumbre se transforma en algo más profundo: cada paso que da, cada persona que conoce y cada cosa que descubre, le muestran que este mundo no necesita un héroe… pero sí exige que tome decisiones. Guiado por alguien que parece conocerlo… pero que ya no lo reconoce como antes, deberá adaptarse a una realidad que no entiende, mientras poco a poco enfrenta una pregunta mucho más difícil que sobrevivir: ¿Qué voy a hacer ahora? Porque en un mundo desconocido… no hay caminos ya definidos.
Despertar en un mundo que no conozco
Notas del autor: está será una historia que solamente va avanzar como una distracción sin objetivos claros solamente descubrir este mundo, ser más de emociones y sensaciones. Capítulo 1: Despertar en un mundo que no conozco Bajo la sombra de un árbol gigantesco, el aire de la primavera susurraba entre las hojas. El joven descansaba recostado sobre la hierba, ajeno a todo. Su respiración era lenta, tranquila… como si nada pudiera perturbar su sueño. Los pétalos blancos caían suavemente desde las ramas. Uno de ellos descendió sin prisa…hasta posarse justo sobre su rostro. Y luego… dentro de su boca. —¡Kof!— el joven tosió bruscamente, incorporándose de golpe. Parpadeó, confundido. —Chicos… ya déjenme… —murmuró con la voz adormilada— estoy cansado… Se quedó en silencio. Algo no encajaba. El aire… era demasiado limpio.La brisa… demasiado suave.El mundo… demasiado silencioso. Su expresión cambió. Abrió los ojos por completo. Y entonces lo vio. No había edificios.No había calles.No había nada que reconociera. Frente a él se extendía un paisaje amplio, brillante… irreal. Un río descendía entre colinas verdes, tan claro que parecía cristal líquido.Más allá, un pequeño pueblo de estilo antiguo reposaba entre praderas y bosques… como sacado de un libro de historia. El joven tragó saliva. —…¿Dónde… estoy? Levantó la mirada. Y su corazón se detuvo por un instante. En el cielo…no había uno…ni dos… sino tres soles. Y, flotando más allá, dos cuerpos celestes de tonos extraños… imposibles. El mundo giró. —Esto… no puede ser… Bajó la mirada hacia su cuerpo. Se quedó congelado. Su ropa… no era la suya.Su complexión… tampoco. Sus manos… eran más delgadas.Su cabello… más largo. Retrocedió un paso. —…¿Qué…? Se observó de nuevo, incrédulo… y de pronto… una risa escapó de sus labios. —Ja… ja… ja… Se llevó las manos a la cabeza. —No… no puede ser… —murmuró— ¿estoy… en el cuerpo de otra persona? El hambre lo interrumpió.Un rugido seco en el estómago lo obligó a doblarse ligeramente. —Genial… —susurró. Levantó la mirada hacia el pueblo. —Primero… sobrevivir. Comenzó a caminar. Cada paso era incierto… pero no podía quedarse ahí. Y entonces— Se escuchó una voz a lo lejos. —¡Jerwis! El joven no reaccionó al principio. Siguió caminando, perdido en sus pensamientos, convencido de que llamaban a otra persona. —¡Jerwis! La voz se repitió… más cerca esta vez. Frunció ligeramente el ceño, pero no se detuvo. —¡Jerwis! ¡Jerwis! El llamado se volvió insistente… casi molesto. Giró apenas la cab…