El buzón de los latidos perdidos - El peso de la perfección y el rincón del polvo

Autor: Nótt | Género: Romance, Drama escolar, Misterio, Suspenso

Sinopsis de El buzón de los latidos perdidos

Mizuki Hoshino es la estudiante perfecta e inalcanzable; Ren Kazama, el chico rebelde y temido del fondo de la clase. En los pasillos de la prestigiosa Academia Gekkou no se soportan, pero en secreto, comparten sus miedos y anhelos más profundos a través de cartas anónimas dejadas en un viejo buzón de la biblioteca. Lo que ignoran es que la persona de la que se están enamorando por escrito es su mayor dolor de cabeza en la vida real. Sin embargo, su frágil refugio de papel está en peligro. Alguien acecha desde las sombras, tejiendo una red de engaños y dispuesto a manipular su correspondencia para destruirlos. ¿Sobrevivirá este romance cuando las palabras comiencen a mentir?

El peso de la perfección y el rincón del polvo

El sonido cristalino de la campana resonó por los pasillos inmaculados de la Academia Gekkou, anunciando el final de las clases. Para la inmensa mayoría de los estudiantes, aquel repique representaba la ansiada libertad; el inicio de una tarde llena de paseos por el centro comercial, visitas a los salones recreativos o simples charlas animadas en las cafeterías cercanas a la estación de tren. Sin embargo, para Mizuki Hoshino, ese sonido no era más que el pistoletazo de salida para su segundo y más extenuante turno del día. Mientras el resto del aula número tres se sumía en un caótico bullicio de sillas arrastradas y mochilas cerradas a toda prisa, Mizuki guardaba sus pertenencias con una lentitud meticulosa, casi robótica. Sus movimientos eran precisos y calculados. Su espalda se mantenía rígidamente recta, trazando una línea perfecta desde la base de su columna hasta su nuca. Su uniforme, de un azul marino profundo y blanco nieve, lucía inmaculado, sin la más mínima arruga o doblez fuera de lugar. Su rostro, enmarcado por un sedoso cabello oscuro que caía lacio hasta la mitad de su espalda, mantenía esa inexpresividad gélida y distante que le había ganado su famoso apodo en los murmullos de los pasillos. —¡Mizuki! —La voz vibrante y aguda de Yui Moriyama cortó el murmullo general del aula como un cuchillo caliente en mantequilla. La chica de cabello castaño y corto se apoyó pesadamente sobre el pupitre de Mizuki, invadiendo su espacio personal con esa energía inagotable y desbordante que la caracterizaba—. ¡Vamos a tomar un helado! Abrieron un local nuevo a unas cuantas calles de la estación principal y tienen ese sabor a té verde que tanto te gusta. ¡Di que sí, por favor! ¡Te invito! Mizuki detuvo sus pálidas manos sobre el cierre metálico de su maletín de cuero negro. Por un instante efímero, una fracción de segundo tan diminuta que resultó imperceptible para cualquiera que no la conociera de toda la vida, sus oscuros ojos desearon ceder ante la tentación. Deseó con todas sus fuerzas ser una chica normal de dieciséis años que podía permitirse el lujo de perder un par de horas comiendo un dulce con su mejor amiga, riendo de trivialidades sin importancia. Pero entonces, el teléfono móvil en el bolsillo de su falda vibró con un zumbido seco. La notificación que había estado temiendo en secreto acababa de llegar. No necesitaba sacar el aparato de su bolsillo para saber que era un mensaje de su madre. El contenido sería el mismo de siempre, una letanía de re…

MangaLatam