Aileen - Clarisse
Autor: Kuro Usagi | Género: Fantasia urbana, slice of life, drama, fantasía urbana, slice of life, novela e fantasía urbana, slice of life, novela emocional,drama, fantasía urbana, slice of life, novela emocional,
Sinopsis de Aileen
Entre ventas ambulantes, vestidos usados, atún enlatado y cajas de cartón, un joven comerciante intenta criar a una niña semihumana rescatada de una red de trata. Ella no sabe leer. Él no sabe ser padre. Pero juntos intentarán construir algo que ninguno de los dos tuvo jamás: un motivo para vivir.
Clarisse
Recuerdo muy bien, un día como hoy pero de hace diez años, llegué a vivir aquí, dejé la casa de mis padres para vivir por mi cuenta, tenía veinte años. Llegué con los pocos muebles que aún conservo: la mesita de la cocina, la del comedor, el viejo sillón, mi cama, y la estufa vieja de mi abuela. El refri lo conseguí en una venta de garaje a cambio de reparar las tuberías del lavabo y del escusado de la familia que me lo vendió. No sabía como comenzar a ganar dinero, así que algunas cosas las conseguí a base cambiar trabajo por bienes, el ropero fue a cambio de cambiar unas ventanas, el mueble de la tele a cambio de aplanar una pared, mi reproductor de DVD a cambio de golpear a un bully… lo sé, ese es el trabajo del que no me enorgullezco, pero oye, mi cliente era un chico debilucho y mi objetivo el triple de su tamaño… pero yo era el triple del triple de mi cliente así que todo estaba equilibrado. Si lo vieran ahora no lo reconocerían, está concursando en un certamen de fisicoculturismo. En fin, fue un mes muy movido para mí, pero entre que iba y venía haciendo trabajos por todos lados el día de pagar el alquiler se acercaba, me perdonaron la garantía y el primer mes a cambio de reparar la casa, así que se me ocurrió vender artículos de papelería. Durante una semana realicé trabajos pesados a cambio de una remuneración económica, hasta lograr reunir el dinero suficiente para surtir mi mercancía. Estaba muy entusiasmado, compré mis productos y conseguí un lugar en una calle concurrida. Las ventas se fueron al cielo y tuve el dinero a tiempo para el alquiler. Entre semana vendía en mi lugar y los fines de semana realizaba trabajos a cambio de bienes, los cuales si no me servían los vendía. Una noche que volvía de hacer un trabajo, tuve que pasar al lado de un callejón oscuro. Escuché algunos ruidos que provenían de su interior. —Mmppff… mmppfff… Me parecieron raros “No parecen ratas”. —Mmmpppfff… ¡auxi… mmmhh! “Eso no es normal.” Entré al callejón y ahí estaba. Un sujeto le arrancaba la ropa a una semihumana hasta dejarla completamente desnuda, ella forcejeaba y lo golpeaba sin lograr zafarse de él. —Ayuda… —murmuró ella, mirándome con terror en sus ojos. Tomé un tubo de metal que encontré tirado y lo golpeé fuerte (luego de ese golpe no recuerdo que pasó solo que el tubo estaba completamente doblado entre mis manos y el tipo en un charco de sangre y agua), ella estaba llorando, abrazando sus rodillas y temblando de miedo, frío y por la lluvia que hace un ra…