CHOQUE DE CONTINENTES - el actor y las bestias
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
el actor y las bestias
Capítulo 104 — El actor y las bestias Matías avanzaba empujando gente: —Permiso… permiso… déjenme pasar… Los muchachos venían atrás. Tobías: —Permiso. Franco: —Corran un poquito. Agustín: —Perdón. Davi: —Disculpe. Leonardo: —Permiso, maestro. La gente alrededor empezó a quejarse: —¡Hey, no empujen! —¡¿Qué les pasa?! —¡La fila! Después de empujar y esquivar personas… llegaron. Primera fila. Los muchachos respiraron, aliviados. —Por fin... Matías se acomodó la ropa. Levanto la mano con calma. —Hola, Eder Ramiro. ¿Podemos hablar? Eder lo miró. Mira a Matías. Después miró atrás. Y vio a cinco tipos destruidos. Golpes. Sangre seca. Vendas. Moretones. Ropa rota. Y cara de pocos amigos. Eder, serio: —¿Ustedes quiénes son? Matías sonrió. —Quiero que te unas al equipo. Silencio. Eder parpadeó, incrédulo. —Esperá... ¿Quiere que me una a un grupo? Mira a todos de arriba a abajo. —¿Ustedes qué son? ¿Los Vengadores? Tobías levantó una ceja, guardándose las ganas de contestar. Eder siguió, canchero: —Como yo lo veo... todos ustedes están hechos mierda. ¿Están haciendo cosplay o qué? Silencio. Atrás había una fila enorme. Musculosos. Cosplayers. Fanáticos. Guardias. Pero entonces… escucharon lo que dijo. Y algo cambió. Los cinco levantaron la cabeza. Nada más. No hablaron. Ni un sonido. Solo presencia. Tobías. Franco. Agustín. Davi. Leonardo. ... Una chica de la fila sintió un frío repentino. Un hombre tragó saliva, tenso. Otro dio un paso atrás, asustado. Uno de la fila: —¿Eh…? Otro: —¿Por qué siento frío…? Parecía que el aire entero se había congelado. Como si cinco animales salvajes hubieran entrado al salón. Nadie habló. Nadie sonrió. Nadie quiso mirar demasiado. Porque sentían algo raro. Como mirar a un depredador directo a los ojos. Eder levantó lentamente la vista. Y los vio. Las venas marcadas. Los golpes. La mirada fija. Los ojos sedientos. Su cuerpo reaccionó solo. PUM. PUM. PUM. Su respiración cambió drásticamente. —... Esa sensación… la conocía. Hace mucho no la sentía. Miedo. Pero… no era un miedo común. Era esa sensación que sentía cuando hacía escenas peligrosas. Cuando estaba cerca de algo real. Cuando se sentía vivo. Miró fijo, con el sudor corriéndole por la nuca. —Estos sujetos… me quieren comer vivo… Matías miró atrás y casi se agarra la cabeza al ver el desastre que estaban armando. —¡TRANQUILOS, MUCHACHOS! ¡Cálmense! ¡Están asustando a la gente! Los cinco: —... Miraron para otro lado, disimulando, como si no hubieran hecho nada…