CHOQUE DE CONTINENTES - la retirada imposible
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
la retirada imposible
Capítulo 111 — La retirada imposible Franco esquivó un golpe de reojo. ¡¡PAM!! Le metió una piña tremenda a un sicario en la mandíbula. —Te la merecías por no dejarme hablar. Se tocó el auricular. Gritó con todas sus fuerzas: —¡¡ESCUCHEN!! —¡¡TOBÍAS!! —¡¡AGUSTÍN!! —¡¡DAVI!! —¡¡LEONARDO!! —¡¡EDER RAMIRO!! Golpeó a otro que se le venía encima. ¡¡PAM!! —¡¡HAY QUE MOVERNOS!! —¡¡SE VIENE UNA MULTITUD QUE NO VAMOS A PODER CONTROLAR!! Silencio. Y apenas terminó de hablar... se escuchó. ¡¡WIIIIIUUUUUUU!! ¡¡WIIIIIUUUUUUU!! Sirenas de policía retumbando pegadas al edificio. Después... ¡¡BOOOOM!! Las puertas principales del evento explotaron abiertas de un golpe. Entraron policías en masa. Más sicarios. Gente armada hasta los dientes. Y del otro lado del salón: ¡¡CRASH!! Las ventanas se rompieron en mil pedazos. Más enemigos entrando por los huecos. Más pasos pesados. Más gritos. La gente que quedaba dentro del evento gritó desesperada: —¡¡AAAAAAAH!! —¡¡CORRAN!! De golpe, todo empezó a pasar lento. Muy lento. Los muchachos giraron la cabeza. Y vieron la marea negra y azul que se les venía encima. Tobías levantó lentamente el brazo. Tapó su boca con la mano, mirando fijo el peligro. —... Agustín quedó completamente quieto, teniendo todavía a un tipo agarrado de la cara. —Faaaa... Franco tenía a un sicario agarrado del cuello. Miró la puerta y, por primera vez en toda la noche... quedó sorprendido de verdad. Davi estaba esquivando un fierro. Giró en el aire, apoyó el pie y miró la entrada. —No... Leonardo tenía una llave puesta a un rival en el suelo. El otro gritaba de dolor, pero Leonardo se dio la vuelta, vio la puerta y soltó: —Por favor... Eder Ramiro seguía repartiendo piñas. Se acomodó los anteojos de sol con un toque de estilo, miró adelante y suspiró pesado: —Ay, por favor, no... El tiempo volvió a correr a mil por hora. Tobías seguía esquivando golpes. Piñas. Patadas de los primeros que se acercaban. Su mente corría más rápido que sus puños: «Al pedo abrimos paso adelante. Mucha fuerza gastada. Estamos todos hechos bolsa... Y vienen más». Entonces abrió los ojos grandes. Miró hacia donde estaba el actor. —¡¡EDER RAMIRO!! Eder respondió al toque: —¡¡¿POR QUÉ GRITÁS TANTO?!! ¡¡PAM!! Le metió una piña a uno que lo quería agarrar de atrás. —¡¡DECIME!! Tobías, agachándose: —¡¡¿CONOCÉS OTRA SALIDA?!! Esquiva de nuevo. ¡¡PAM!! Golpea con el codo. —¡¡PORQUE POR ADELANTE ESTAMOS MUERTOS!! Eder quedó pensando…