CHOQUE DE CONTINENTES - EL DESPERTAR DE LOS ANIMALES PREHISTÓRICOS
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
EL DESPERTAR DE LOS ANIMALES PREHISTÓRICOS
EL DESPERTAR DE LOS ANIMALES PREHISTÓRICOS Franco no se detiene. Se mete en la guardia de Tobías con una velocidad que corta el aire. ¡PUM! Un golpe seco al estómago. El aire abandona los pulmones de Tobías en un gemido sordo. — ¡GH…! Antes de que pueda reaccionar, viene el remate. ¡BAM! Un puñetazo directo a la mandíbula. Tobías cae al suelo y el mundo se le vuelve borroso, una mezcla de tierra y luces blancas. “¿Qué… pasó…?” —piensa mientras su mente se apaga—. Pero su cuerpo no se rinde. Algo en su ADN, un instinto más viejo que el tiempo, le grita desde las entrañas: ¡MOVETE! Siente el peligro. Franco viene volando, lanzando una patada descendente para terminarlo ahí mismo. — ¡Se terminó! —grita Franco. Pero Tobías gira en el suelo en el último milisegundo. La bota de Franco impacta contra la tierra. ¡BOOM! Una explosión de polvo se levanta. Tobías aprovecha el impulso, se levanta de un salto y sube la guardia justo a tiempo. ¡PAM! Puño contra brazos. Los dos se quedan congelados en esa posición por un segundo. Se miran a los ojos. Sonríen con la boca llena de sangre. Dos locos disfrutando del dolor. Desde el balcón, Matías larga una carcajada que retumba en toda la arena. — Ahí están… los animales que estaba buscando. Francisco exhala una nube de humo densa. — Parece que pronto los vamos a soltar… y el mundo va a temblar. Pero estos perros tienen hambre, Matías. Matías niega con la cabeza, sus ojos brillan con orgullo. — No son perros… son animales prehistóricos. Francisco sonríe de lado. — Entonces… los europeos van a ser su comida. En las gradas, el resto del Clan observa en un silencio aterrador. Uno de los guerreros susurra: — No son normales… el abuelo nunca se equivoca. Rosa, con los brazos cruzados y una mirada fría, no se inmuta. — Son monstruos… —hace una pausa y sus ojos se afilan—. Pero yo soy peor. Soy francotiradora… y yo sí hago bien mi trabajo. De vuelta en la arena, el aire se siente denso. HAA… HAA… La respiración es pesada, como el fuelle de una fragua. POM. POM. Franco y Tobías avanzan, paso a paso. Sus piernas se cruzan, se frenan en seco. Se miran sin necesidad de palabras. De golpe… ¡POM! ¡POM! Un intercambio de golpes directos a la cara. Sin defensa. Sin esquivar. Carne contra hueso, una y otra vez. Rosa abre los ojos, sorprendida por primera vez. Esto ya no es una prueba… es una guerra. Se volvieron locos. —Una sonrisa leve aparece en su rostro—. Y lo peor… es que lo están disfrutando. La arena tiembla con cada …