Bajo un cielo desconocido comienza mi viaje - Bajo la sombra del Bosque Vrim

Autor: Barws | Género: Fantasía, aventura

Sinopsis de Bajo un cielo desconocido comienza mi viaje

Despertar en un lugar que no reconoces ya es aterrador. Pero hacerlo en un cuerpo que no es el tuyo… en un mundo donde el cielo no sigue ninguna lógica… lo cambia todo. Sin un objetivo claro, sin una misión que cumplir, y sin respuestas sobre cómo llegó allí, un joven se ve obligado a avanzar en un entorno completamente desconocido. Lo que comienza como simple incertidumbre se transforma en algo más profundo: cada paso que da, cada persona que conoce y cada cosa que descubre, le muestran que este mundo no necesita un héroe… pero sí exige que tome decisiones. Guiado por alguien que parece conocerlo… pero que ya no lo reconoce como antes, deberá adaptarse a una realidad que no entiende, mientras poco a poco enfrenta una pregunta mucho más difícil que sobrevivir: ¿Qué voy a hacer ahora? Porque en un mundo desconocido… no hay caminos ya definidos.

Bajo la sombra del Bosque Vrim

Capítulo 13: Bajo la sombra del Bosque Vrim Mirellis se quedó observándolo más tiempo del que debía.—Qué injusto… —murmuró en voz baja, con una pequeña mueca avergonzada—. Dormido te ves demasiado lindo.No obtuvo respuesta, por supuesto. Y eso fue peor. Porque el silencio la envalentonó un poco. Muy poco. Se incorporó despacio, como si hasta el colchón pudiera delatarla si crujía demasiado. Luego estiró una mano con una lentitud absurda, dudando a mitad de camino, y dejó que la punta de sus dedos rozara apenas una de sus mejillas. Nada pasó. El mundo no se rompió. Jerwis no despertó. Y el corazón de Mirellis empezó a latir todavía más fuerte. Probó otra vez. Le acomodó un mechón de cabello con cuidado. Rozó su frente. Siguió la línea de su rostro solo un instante más, temiendo a cada segundo que él abriera los ojos y la encontrara ahí, inclinada sobre él como una completa tonta. Bajó la mano. No debía seguir. Lo sabía. Y, precisamente por eso, cuando su mirada se detuvo un momento en sus labios, el impulso fue tan repentino como peligroso. Se inclinó apenas. Muy poco. Lo suficiente para comprender, ya demasiado tarde, que de verdad había pensado en besarlo. Su rostro se puso rojo de golpe. Su corazón golpeó tan fuerte que casi dolía. “No.” La palabra apareció tarde, pero apareció. Antes de cruzar esa última distancia, Mirellis desvió el gesto en el último instante y dejó un beso pequeño, rápido y tembloroso en su frente. Apenas un roce. Inocente. Y, aun así, suficiente para dejarla completamente desarmada. Se apartó de inmediato. Se llevó una mano a la boca. Luego a su propio pecho, como si eso fuera a calmar la locura de latidos que llevaba dentro. No podía creer que acabara de hacer eso. No podía creer que no se arrepintiera al instante. Y, como no sabía qué hacer con todo lo que sentía, hizo lo único que podía hacer sin delatarse más: empezó a ordenar cosas que ya estaban ordenadas. Doblar la manta. Revisar la mochila. Colocar la ropa. Volver a peinarse. Volver a desordenarse con los nervios. Intentar parecer una persona normal. Fracasar un poco. Seguir intentándolo. El mundo parecía demasiado pequeño dentro de aquella habitación. Y, aun así, por primera vez, a Mirellis le dio miedo y alegría al mismo tiempo pensar que quizá ya no quería que volviera a ser grande si él no estaba cerca. Respiró hondo y, obligándose a recuperar la calma, empezó a prepararse para el día. Buscó entre sus cosas el vestido celeste pastel con patrones de nubes, el que había gu…

MangaLatam