Así empezó el final - NIEBLA
Autor: Escriba sin nombre | Género: fantasía , accion
Sinopsis de Así empezó el final
Una esfera cerrada. Cinco reinos. Cero salidas. Nadie entra. Nadie sale. Solo las almas. La tuya entró hoy. Entre reinos hay Puntos Muertos: tierra sin ley donde manda el que muerda más fuerte. Y en el centro... un silencio que pesa. Los reyes huyen. Las bestias rezan. Aprenderás las tres leyes. Conocerás a los que tienen corona y maldición. Y al final entenderás por qué
NIEBLA
20 metros de calor. No calor de fuego. Calor de trabajo. Calor de manos que crean aunque duelan. En el centro hay dos hombres. Uno con la cara abierta, grieta que respira. El otro con manos alzadas. Manos que ya no tienen guantes. La niebla sale de los puños del segundo. Humo gris. Humo de fragua. Cada sonido que suelta el primero... cada palabra rota... El segundo la agarra en el aire. La moldea. La afila. CRAACK. Un guante de niebla se vuelve ceniza. Se deshace en polvo. En sacrificio. "Moldear quema" dice el de manos de niebla. Voz sin queja. Voz de herrero. "Cortar quema más. Porque cortas tu propia carne para afilar al otro." El de cara abierta mira. Mira las manos hacerse ceniza dedo a dedo. Mira el precio de cada cosa que crean juntos. "Para" dice. Voz que raspa la grieta. "Ya no quiero si te cuesta dedos." El otro niega con la cabeza. Sonríe con ojos tristes. "Ya no son dedos. Son herramientas. Y las herramientas se gastan." "Pero tú no eres herramienta" grita el primero. "Yo soy hermano" responde el segundo. "Y el hermano se gasta antes que el hermano caiga." El de cara abierta no grita más. Canta. No con voz. Con hueso. La grieta vibra. Vibra como cuerda. Como arpa. Cada vibración es nota. Cada nota es "gracias". Gracias que no se pide. Gracias que se debe. Las manos siguen moldeando. Sin guantes ya. Con hueso directo. Hueso toca sonido. Hueso con voz. Décima tercera ley: Las manos también sangran cuando crean. Crear es cortar tu paz para hacer paz para otro. Sangre blanca baja por las muñecas. Sangre de niebla. Sangre que se vacía. El de cara abierta recoge esa sangre con la mano. La guarda en la grieta. "Tu sangre vive en mi hueso" dice. "Así nunca te gastas del todo." El otro se ríe. Risa sin sonido. Risa que mueve aire. "Idiota. Ahora los dos estamos rotos por dentro. Y por fuera. Perfectos. Como siempre debimos estar." 20 metros de calor se vuelven taller. Taller donde dos hombres hacen cosas de promesa. No cosas para destruir mundo. Cosas para sostener mundo. Cosas para que el mundo no se rompa como ellos se rompieron. Uno suelta sonido. El otro moldea sonido. El sonido se vuelve cuchilla. Cuchilla no para cortar. Cuchilla para sembrar. Siembran la cuchilla en la ceniza del suelo. De la ceniza crece tallo. Del tallo crece flor. Flor de hueso. Flor de niebla. Flor de "todavía". "Esto es lo que hacemos" dice el de manos de niebla. Dedo de piedra plantando flor. "No destruimos. Construimos con lo roto." "No guardamos dolor" dice el de cara abi…