Wind: El viento de la esperanza - Secretos bajo llave
Autor: Kuro Usagi | Género: Acción, Fantasía, Reencarnación
Sinopsis de Wind: El viento de la esperanza
Un ser ha robado el poder de los antiguos Custodios, entidades que protegían los pilares del universo, desatando el caos a través de las líneas del tiempo. Su nombre es Necroid, el falso Custodio de la Realidad. Y sin saberlo, una adolescente está destinada a detenerlo. En cada línea del tiempo, en cada mundo posible, Wind siempre existe. Y en cada uno, su destino es el mismo: enfrentar al invasor del multiverso, al destructor de todo lo que pudo haber sido. Cargando con un poder que nunca pidió, Wind posee el legado de los antiguos Custodios. Dos de ellos han depositado en ella lo último que les queda. A través de batallas devastadoras, traiciones, pérdidas y reencuentros, Wind deberá descubrir quién es en realidad… Y hasta dónde puede llegar una chica con el peso del multiverso sobre sus hombros.
Secretos bajo llave
Raymond siempre había confiado en su instinto. No era desconfianza ni celos protectores; era algo más… profundo. Una punzada de advertencia que nacía cuando algo no encajaba del todo, y desde que conoció a Aren, esa punzada no lo había abandonado. No lo odiaba ni le temía, pero algo en la mirada del chico nuevo —en su forma de observar a Wind, no con interés romántico, sino con un extraño reconocimiento— lo mantenía siempre alerta. —No es un mal chico —le dijo a Sora una noche mientras lavaban los platos—. Pero siento que esconde algo... Algo grande. Durante las vacaciones, Wind, Nate y Lía visitaron la enorme casa de Aren por primera vez. Ubicada en una colina al borde de la ciudad, con ventanales altos, estanterías antiguas y un jardín que parecía sacado de un cuento de hadas, la mansión de los Lockhart imponía respeto a cualquiera. —¿De verdad vives aquí tú solo con tu papá? —preguntó Lía, asombrada mientras miraba el techo abovedado. —No. En realidad… estoy solo —Aren sonrió con un toque de nostalgia—. Mi padre viaja constantemente por negocios. Hace años que rara vez lo veo por aquí. Después de almorzar, entre bromas y confidencias en la sala, Nate y Lía se miraron de reojo y tomaron una decisión. —Aren —dijo Nate, aclarándose la garganta, un poco nervioso—. Hay algo que debes saber sobre Wind. Wind se quedó en silencio, mirándolos entre sorprendida y preocupada. Ya habían discutido antes sobre si debían confiar en él, pero no esperaba que su amigo soltara la sopa tan rápido. —¿Seguros que…? —intentó intervenir ella. —Está bien —los interrumpió Aren con total tranquilidad—. Ya lo sospechaba. Básicamente desde el día en que los conocí. Wind frunció el ceño, intrigada. —¿Sospechabas qué? Aren no respondió con palabras. En vez de eso, les hizo una seña y los condujo por un largo pasillo hacia las profundidades de la mansión, hasta llegar a una antigua biblioteca en el sótano. En la pared del fondo destacaba un gran espejo de cuerpo entero cubierto por una sábana polvorienta. Al quitar la tela, reveló un marco de madera oscura con extraños símbolos tallados. Aren hizo un gesto con la mano, un movimiento concentrado pero casi torpe, y el cristal del espejo comenzó a iluminarse... para luego desvanecerse como si fuera líquido, revelando una entrada oculta. —Síganme. Detrás del espejo se escondía una habitación completamente mística: antigua, polvorienta, repleta de libros encuadernados en cuero, artefactos extraños, pergaminos rotos y cristales que emitían …