CHOQUE DE CONTINENTES - la arena sigue creciendo
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
la arena sigue creciendo
Capítulo 133 — La Arena Sigue Creciendo Isla de construcción. Se escuchaban máquinas pesadas en marcha, martillazos constantes resonando en la estructura y las voces cruzadas de los trabajadores que se apuraban bajo el sol. —¡Traé ese material para acá! —¡No te olvides de traerme eso! —¡Más rápido con esa grúa! Los pájaros sobrevolaban el lugar mientras el enorme estadio seguía tomando forma frente a la costa. Tan... Tan... Tan... Cada golpe de martillo acercaba más el comienzo de la guerra continental. Dentro de una oficina cercana, la luz del sol entraba de lleno por una ventana grande, iluminando una montaña interminable de papeles. José estaba sentado detrás del escritorio: firmando, sellando y revisando documentos a contrarreloj. José: —Esta cantidad de papeles no para de crecer... Firmó uno con frustración. Enseguida aparecieron tres más sobre el montón. José: —Termino con uno y aparecen otros. Firmó otro a las apuradas. Aparecieron cinco más. José se soltó el pelo y se agarró la cabeza con fuerza, totalmente sobrepasado. José: —El quilombo que hizo James en Hollywood todavía me está persiguiendo. Estoy arreglando problemas desde hace días... Desvió la mirada hacia una esquina de la pantalla, donde había una foto de su jefe descansando arriba de un yate. José: —Y el jefe seguramente disfrutando de un vino caro en su barrio... Cómo desearía estar ahí ahora. En ese instante, su teléfono de escritorio comenzó a sonar con insistencia. Atendió de un manotazo. Empleado (por teléfono): —Jefe, estoy hablando con un peleador en Rusia. José: —Perfecto. Seguí negociando, no aflojes. Sonó otra línea de inmediato. Empleado 2 (por teléfono): —Jefe, estoy hablando con un peleador de Ucrania. José: —No lo pierdas por nada del mundo. Una tercera llamada entró en paralelo. Empleado 3 (por teléfono): —Jefe, estoy hablando con un peleador de Francia. José: —Excelente. Mantengan las ofertas altas. Cortó todas las líneas y miró fijamente la pila de contratos que le tapaba la vista. José: —Necesito vacaciones urgentes... En otra parte de la isla, la brisa marina soplaba suavemente, haciendo bailar las palmeras. El mar brillaba como un espejo bajo el sol de la mañana. Sentada cómodamente en una reposera, con un paraguas gigante haciéndole sombra, se encontraba Luna Rivera. Luna Rivera: —Qué bonita playa... Tomó un sorbo largo de una bebida helada con sorbete, saboreándola. Luna Rivera: —Qué rico. Se acomodó los lentes de sol y giró un poco la cabez…