Aileen - Dos casi en el cielo
Autor: Kuro Usagi | Género: Fantasia urbana, slice of life, drama, fantasía urbana, slice of life, novela e fantasía urbana, slice of life, novela emocional,drama, fantasía urbana, slice of life, novela emocional,
Sinopsis de Aileen
Entre ventas ambulantes, vestidos usados, atún enlatado y cajas de cartón, un joven comerciante intenta criar a una niña semihumana rescatada de una red de trata. Ella no sabe leer. Él no sabe ser padre. Pero juntos intentarán construir algo que ninguno de los dos tuvo jamás: un motivo para vivir.
Dos casi en el cielo
La venta ese día estaba muy baja, yo estaba sentado en mi silla cabeceando y Aileen en su fortaleza corrugada ponía atención a los videos educativos. Parecía que iba a llover temprano y yo me estaba desesperando. —¿Qué quieres cenar hoy, pelusa? —comencé a contar las monedas en mi bolsa. —Pasta con pollo —dijo Aileen babeando la pantalla del teléfono. —¿No te gustaría mejor pasta con crema y jamón? —sugerí nervioso . —Con mucha crema —salió de un salto de la caja y me abrazó. En la tarde volvió Jay con sus amigos, los tres cargando sus mochilas. —Hola señor Adrián, hola Aileen… ¿Quieres venir a estudiar con nosotros? —preguntó Jay agitando el paquete de un pastelito. —Ve, Aileen… sirve que aprendes algo sobre la escuela —me levanté de mi silla y doblé la caja. Los cuatro se fueron a casa de Jay mientras Nadia la tomaba de la mano. Me quedé solo en el puesto, recibí un ensaje de Daniela “Hoy no podré ir, lo siento”, todo estaba tranquilo, cuando me di cuenta, había un sobre sobre la mercancía exhibida. —¿Y esto…? —lo tomé revisándolo por ambos lados —¿En qué momento…? Lo abrí y en su interior había un fajo de billetes y una carta. “Vaya, hermanito, veo que sacaste provecho de las indicaciones que te di sobre el mercado negro. Pero el que hayas ido solo fue muy peligroso. Pronto me sentaré a hablar muy seriamente contigo. P.D.: Supongo que en estos momentos debes necesitar algo de dinero, así que como sé que nunca recibes dinero que no hayas ganado, esto no es para ti, es para ella.” “¿En serio?” Clarisse me había enviado ese sobre, la última vez que hablamos fue por teléfono, y de casualidad le pregunté sobre el mercado negro. Por el momento, gracias a ella mi billetera estaba tranquila, puedo comprarle algo rico para comer a Aileen. Unas horas después volvieron los chicos, con la pelota. —Papá, la mamá de Jay nos dio de comer —ella traía una mancha en su camiseta — ahora vamos a ir a jugar al parque. —Bien… pero cuidado con los árboles —les mostré los pulgares a los tres mientras les sonreía. Rato después, cuando me disponía a comenzar a guardar la mercancía, un chico, semihumano se paró fente a mí. —¿Es de usted una niña, rubia, pantalón de mezclilla, camiseta de colores… semihumana? —dijo en tono frío. —Sí… ¿Qué ocurre? —pregunté estupefacto dejando caer prte de la mercancía. —Nada… solo se quedó atrapada sobre un árbol con uno de sus amigos —señaló hacia el parque —bueno, me voy, suerte con eso… Al irse el chico solo se pudo oír al otro lado de la aveni…