CHOQUE DE CONTINENTES - la primera vez que sonríe
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
la primera vez que sonríe
Saga: Choques de Continente Capítulo 149 — La primera vez que sonríe El cerebro de Celeste seguía procesando toda la información recibida de golpe. Una madre. Un hogar real. Un esposo para su mamá. Y ahora... hermanos menores. Era, definitivamente, demasiada información para asimilar en una sola tarde cubana. Celeste se quedó completamente inmóvil en su asiento. Estaba tan pálida y petrificada que parecía una hoja de papel en blanco. Agustín la observó de reojo, extrañado. Agustín: —Che... creo que directamente no se mueve para nada. Leonardo se acercó despacio, estirando el cuello. Leonardo: —Yo creo que se le quemaron los cables por tanta información junta. Los dos pibes la miraron fijamente durante unos largos segundos en silencio. Y después, con mucha timidez, la tocaron con la punta de un dedo para ver si reaccionaba. Absolutamente nada. La volvieron a tocar un poquito más fuerte. Nada de nada. Seguía tildada. Martín asintió con la cabeza de manera recontra seria, queriendo aportar su conocimiento. Martín: —Yo sé perfectamente lo que le está pasando a la loca. Todos los muchachos se dieron la vuelta y lo clavaron la mirada. Los muchachos: —¿Qué es lo que pasa, sabio? Martín cruzó los brazos sobre el pecho con facha. Martín: —La madre naturaleza siempre enseña que cuando un animal salvaje se hace el muerto frente al peligro, ya todos saben muy bien lo que pasa después... Un silencio incómodo se apoderó del auto. Tobías lo miró completamente confundido, sosteniendo el termo. Tobías: —Martín... me parece que te acabás de inventar ese dicho de la nada, che. Franco asintió con la cabeza, dándole la razón a Tobías. Franco: —Sí, la verdad que yo tampoco escuché semejante gansada en mi vida. Eder Ramiro levantó la mano desde el fondo. Eder Ramiro: —Jamás en mi existencia escuché una frase tan armada como esa. Davi negó suavemente con la cabeza. Davi: —Y miren que yo me crié y crecí en lugares recontra peligrosos de verdad... pero tampoco escuché nunca algo así. Matías se acomodó los anteojos sobre la nariz, mirando al pibe con gracia. Matías: —Martín, en serio... Te creés un maestro anciano y sabio de las artes marciales solo porque viviste un tiempo aislado en una montaña. Martín respondió al toque, inflando el pecho recontra orgulloso. Martín: —Es que todo lo que vale la pena en esta vida se aprende observando a la madre naturaleza, jefe. Tobías volvió a señalar el cuerpo rígido de Celeste. Tobías: —Bueno, dejando de lado…