CHOQUE DE CONTINENTES - SOMBRAS DE LA FOTO (LOS QUE NO VOLVIERON)
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
SOMBRAS DE LA FOTO (LOS QUE NO VOLVIERON)
CAPÍTULO 15: LAS SOMBRAS DE LA FOTO (LOS QUE NO VOLVIERON) El aire en la sala se vuelve denso, casi irrespirable. Matías mete la mano en su saco con una lentitud que pone los pelos de punta. — Tengo que mostrarles algo… Saca una foto vieja, gastada por los años y doblada en las puntas. Francisco lo mira de reojo, soltando una nube de humo espesa. — ¿Les vas a mostrar… esa foto? Matías asiente, solemne. — Es lo mejor que puedo hacer por ellos ahora. Tobías, con el cuerpo molido por la pelea, levanta la vista. Franco, todavía recuperándose en el suelo, gira la cabeza. La foto cae frente a ellos sobre la tierra de la arena. La imagen muestra a once hombres. Sonriendo, orgullosos, exudando una fuerza que traspasa el papel amarillento. — ¿Quiénes son…? —pregunta Tobías en un susurro. Franco entrecierra los ojos. No dice nada, pero en su mirada se nota que empieza a entender la magnitud de lo que se viene. Matías habla, y su voz ya no es la del mentor divertido; es la voz de un sobreviviente. — Ellos… —hace una pausa necesaria—. Fueron los once que no volvieron. Silencio absoluto. Solo se escucha el viento afuera. ¡CRACK! La pipa de Francisco se parte en su mano, reducida a astillas. Franco lo mira fijo; conoce ese gesto, sabe que detrás de esa calma hay un volcán. Tobías observa a los dos veteranos y descubre algo nuevo: no es locura lo que ve en sus ojos, es un odio real, añejado por años. Matías cierra el puño, y le tiembla de la pura rabia contenida. — Ellos representaron a Latinoamérica… lo dejaron todo: orgullo, sangre… la vida misma. — Su voz se quiebra un milímetro, pero recupera el acero enseguida—. Pero esos europeos… hicieron lo imposible para ganar. Verlos caer me dejó una ira que nunca se fue. ¡BOOM! Francisco descarga un golpe contra la pared, hundiendo el ladrillo. Respira pesado, como un animal herido. — Todavía… no está saldado. Matías se recompone, ajustándose el saco. — Y faltan más. —Mira a los dos jóvenes guerreros—. Este viaje recién empieza. Siguiente parada… Uruguay. Tobías levanta una ceja, procesando la información. Franco, desde el suelo, deja escapar una sonrisa de lado. — Suena divertido… Matías saca el teléfono y marca un número que tiene en marcación rápida. — Celeste. La voz del otro lado responde al instante: — Claro que sí, jefe. El avión está listo. Matías corta y mira a su viejo compañero. — Viejo amigo… me llevo a tu nieto. Francisco sonríe con melancolía. — Llévatelo. Pero no me lo rompas demasiado. Franco se l…