CHOQUE DE CONTINENTES - el tiempo comenzó a correr
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
el tiempo comenzó a correr
Capítulo 182: El tiempo comenzó a correr La música retumbaba por toda la isla: We are one, olé ola, con Pitbull, Jennifer López y Claudia Leitte sonando con todo. Los parlantes hacían vibrar las estructuras de la arena. Miles de personas gritaban, aplaudían y saltaban. Y en el centro de todo estaba Luna Rivera. —¡¡El tiempo comenzó a correr!! El público explotó en un solo grito: —¡¡OOOOOOHHH!! Detrás de ella, un enorme reloj apareció en las pantallas gigantes: 30 días. Y en ese mismo instante, comenzó a descontar. 29 días. 23 horas. 59 minutos. 59 segundos. El tiempo corría, y ya no iba a detenerse. Luna sonrió. —Esto se puso emocionante. La transmisión explotó. Miles de comentarios aparecieron en vivo; la gente discutía, apostaba y elegía a sus favoritos. ¿Europa o Latinoamérica? Todos querían saber quién sería el vencedor. Muy lejos de allí, dentro del avión... Matías observaba la pantalla sin pestañear, sin hablar. Finalmente, rompió el silencio: —Ya empezó. Los muchachos entendieron enseguida. La búsqueda ya no era una aventura; era una carrera. Mientras tanto, en la isla... José se agarró la cabeza, completamente estresado. —Jefe... su sorpresa fue la peor idea posible. Ahora tengo que encontrar tres peleadores más a toda velocidad. —Suspiró con pesadez—. ¿Por qué tuvo que hacer esto? Del otro lado de la videollamada, Enzo se encontraba riéndose a carcajadas. —Porque es divertido. José cerró los ojos, resignado. —Claro. Debí imaginarlo. Al lado de Enzo, su sirviente observó al jefe y acotó: —Señor, José va a enojarse en serio con usted. Enzo soltó otra carcajada. —Lo sé. Y no me importa. —Miró el reloj gigante a través de los monitores y sonrió—. Hay que darle emoción al torneo. Y un poco de caos. —Sus ojos brillaron con una intensidad peligrosa —. Porque la caja de Pandora... ya está abierta. El sirviente negó con la cabeza, contagiado por la locura de su jefe, y sonrió. —Usted nunca cambia. Enzo comenzó a reír con ganas. Y en distintos puntos del mundo, sin saberlo, las futuras bestias del torneo comenzaron a moverse. Porque ahora... el enemigo ya no era Europa. El enemigo era el tiempo. Continuará.