Reencarne En Una Era Primitiva - Capítulo 19

Autor: Niuyee | Género: romance, harem Inverso, Harén fantasía

Sinopsis de Reencarne En Una Era Primitiva

Prólogo —¿Por qué todos están aquí? Zary abrió los ojos y observó el techo de piedra de su habitación. O mejor dicho, su enorme habitación. La habitación de la jefa de la ciudad. La habitación que compartía con cinco hombres imposiblemente guapos. Y, por desgracia, los cinco estaban presentes. —Porque es nuestra habitación —respondió una voz grave. Zary giró la cabeza. El hombre de cabello rojo y ojos escarlata estaba sentado junto a la cama, observándola con una sonrisa. —Llegué primero. —Mentira. La respuesta vino desde la ventana. El albino de ojos dorados descansaba tranquilamente apoyado contra la pared. —Yo llegué antes. —Ambos llegaron después de mí. El segundo albino, dueño de unos extraños ojos plateados, ni siquiera levantó la vista del libro que estaba leyendo. Una vena apareció en la frente de Zary. No eran niños. Eran líderes tribales. Guerreros legendarios. Los hombres más poderosos de todo el continente. Entonces, ¿por qué discutían como si tuvieran cinco años? —Zary. El hombre de cabello púrpura tomó una de sus manos. —¿Desayunaste? —Todavía no. —Perfecto. Cociné para ti. —Ella comerá lo que preparé yo. El hombre de cabello negro y ojos azules apareció detrás de él sosteniendo una bandeja. El silencio cayó sobre la habitación. Luego los cinco comenzaron a mirarse. Y la temperatura pareció descender varios grados. Zary cerró los ojos. Otra vez no. Otra vez estaban compitiendo. Otra vez porque ella había sonreído a uno más que a los demás. Otra vez porque uno había recibido un abrazo y los otros cuatro exigían el suyo. A veces se preguntaba cómo había terminado así. Porque años atrás todo era diferente. Muy diferente. Cuando abrió los ojos por primera vez en este mundo, no existían ciudades. No existían caminos. No existían hornos. No existían murallas. Ni siquiera existía una forma adecuada de conservar alimentos. Las tribus apenas comenzaban a dominar el fuego. Y ella... Ella solo era una chica común que había reencarnado accidentalmente en aquel mundo salvaje. Peor aún. Había reencarnado como la hermana menor de la futura villana. Una villana destinada a provocar incontables desgracias. Una villana llamada Lyra. En aquel entonces, Zary estaba convencida de que su vida sería difícil. Nunca imaginó que terminaría construyendo ciudades. Nunca imaginó que cambiaría el destino de las tribus. Nunca imaginó que recibiría un sistema misterioso. Y definitivamente jamás imaginó que acabaría con cinco esposos. —Zary. —¿Sí? Los cinco hombres la miraron al mismo tiempo. —¿A quién quieres más? La sonrisa de Zary desapareció. Otra vez esa pregunta. Siempre esa pregunta. Cada. Maldito. Día. Los cinco aguardaban la respuesta. Ella observó sus rostros expectantes. Y entonces suspiró. Tal vez construir una civilización había sido más fácil que lidiar con sus esposos. Mucho más fácil. Porque la historia de Zary no comenzó con una gran ciudad. Ni con riqueza. Ni con poder. Comenzó en una pequeña tribu primitiva. Cuando una chica de otro mundo abrió los ojos y descubrió que había renacido en el lugar menos esperado. Y que su destino estaba a punto de cambiar para siempre.

Capítulo 19

Capítulo 19: Queso, Conservación y el Misterio del Papel Después del enorme éxito del pan, el ambiente en Luna Gris era extraordinario. Los aldeanos seguían hablando de ello incluso varios días después. Algunos intentaban hornear por su cuenta. Otros experimentaban con distintas cantidades de harina. Y los niños parecían haberse vuelto adictos al pan recién hecho. Para Zary, aquello era una excelente noticia. Porque significaba que la tribu estaba aprendiendo. Y una sociedad que aprendía era una sociedad que avanzaba. Aquella noche, antes de dormir, decidió revisar nuevamente el sistema. —Mostrar estado. Una ventana azul apareció frente a ella. [Anfitriona: Zary] [Puntos disponibles: 10,853] [Prestigio: Regional] [Infraestructuras construidas: 7] Zary abrió mucho los ojos. —¡Más de diez mil! Era la primera vez que alcanzaba una cifra tan alta. Por unos segundos se sintió inmensamente rica. Luego recordó los teléfonos. Y decidió no mirar la tienda tecnológica. No quería arruinar su felicidad. En lugar de eso comenzó a revisar artículos más modestos. Y entonces encontró algo interesante. [Papel básico (100 hojas)] [Costo: 25 puntos] Zary se quedó inmóvil. —¿Solo veinticinco? [Material de baja complejidad tecnológica.] —Me encanta esta categoría. Sin dudarlo realizó la compra. [Compra realizada.] [-25 puntos.] [Puntos restantes: 10,828] Un paquete apareció dentro de su espacio de almacenamiento. Zary sonrió emocionada. Porque aunque el papel parecía algo simple... En realidad podía cambiar muchísimo. Pero antes de enseñar aquella maravilla, tenía otra tarea. El queso. A la mañana siguiente reunió nuevamente a la tribu. Cuando los aldeanos escucharon que Zary iba a enseñar algo nuevo relacionado con la comida, acudieron inmediatamente. —¿Qué aprenderemos hoy? —preguntó Lyra. —Queso. —¿Qué es eso? —Una forma deliciosa de aprovechar la leche. La mayoría quedó confundida. La leche existía. Por supuesto. Muchas tribus consumían leche de distintos animales. Pero nadie imaginaba que pudiera transformarse en algo diferente. Zary comenzó a explicar el proceso. Mostró cómo tratar la leche. Cómo separarla. Cómo prepararla. Y finalmente cómo convertirla en queso. El procedimiento tomó tiempo. Sin embargo, cuando terminaron, todos observaron las piezas blancas con curiosidad. —¿Eso se come? —Sí. —Parece raro. —Prueba primero. Como siempre, Lyra fue la primera voluntaria. Tomó un pequeño trozo. Lo observó. Lo olió. Y finalmente lo probó. Sus ojos se abrieron inmediatamente…

MangaLatam