Villano Extra: Camino hacia la Gloria - El Ojo del Jugador en Picofrío: Detectando la irregularidad brillante bajo el hierro

Autor: Barws | Género: Fantasía épica, Isekai, Aventura, Acción, Magia, Alquimia, Academia mágica, Conquista de mazmorras, Romance, Harem, Rivalidad, Progresión de poder, Misterios del mundo, Villano extra, Status panel, Imperio Kran, Mazmorras especiales de dificultad variable, Dioses y héroes, Guerras entre naciones, Razas antiguas (elfos, enanos, hadas).

Sinopsis de Villano Extra: Camino hacia la Gloria

Un lector apasionado despierta en un mundo de fantasía dentro del cuerpo de Nicolás Harts, un niño de ocho años, hijo de un barón arruinado y marcado por el destino como un simple “villano extra”. Sin embargo, este nuevo mundo no es solo un tablero de nobles y héroes bendecidos por los dioses: está lleno de mazmorras infinitas, clasificadas desde el rango F hasta el legendario SSS, con secretos ocultos en las misteriosas mazmorras EX. Nicolás decide desafiar su papel secundario. Su camino será el de la alquimia, el arte de transformar lo imposible en poder tangible. Entre imperios, razas antiguas y guerras divinas, luchará por sobrevivir, conquistar mazmorras y demostrar que incluso un villano extra puede escribir su propia leyenda. En el continente de Maryis, bajo el Imperio Kran, comienza una historia de superación, estrategia y descubrimiento, donde cada decisión puede significar gloria… o la muerte más inesperada.

El Ojo del Jugador en Picofrío: Detectando la irregularidad brillante bajo el hierro

Capítulo 19: El Ojo del Jugador en Picofrío: Detectando la irregularidad brillante bajo el hierro El amanecer del 25 de Glacialis del año 1009 se presentó como una bofetada de escarcha contra los cristales del carruaje. Habíamos dejado la "Mansión Crepuscular" mucho antes de que el primer rayo de Solaria tocara las agujas de piedra de la capital de la baronía. Mi cuerpo de nueve años, a pesar de las mejoras en mis estadísticas vitales tras la conquista de las Ruinas del Eco Primordial, seguía siendo un recipiente traicionero ante el clima extremo de las Montañas Escarpadas. Estábamos en camino hacia la aldea de Picofrío, el asentamiento más remoto y aislado de nuestro territorio, situado a unos 60 kilómetros de la ciudad principal. Para un niño normal, este viaje sería una excursión pesada; para mí, con una Resistencia de 3, cada bache en el camino sin mantenimiento de la Casa Harts se sentía como un golpe directo a mis 35 HP. —Pequeño maestro, su ritmo cardíaco está aumentando. Beba esto antes de que la altitud afecte su núcleo de mana —dijo Silvia, materializándose en el asiento frente a mí con una fluidez que recordaba al humo disipándose. Ella me entregó un frasco tibio con el Té de Vitalidad de Valeska, ahora potenciado con los residuos de mana del Agua Bendita de Rango D que habíamos procesado en el sótano. El líquido, con su característico aroma a rosas de invierno, calmó instantáneamente el ardor en mis pulmones. —Gracias, Silvia. ¿Cómo está la vigilancia? —pregunté, ajustando el Cetro del Eco Perdido que descansaba oculto bajo mi capa de lino fino. —Los hilos del Velo detectan dos sombras a un kilómetro de distancia. Los espías del Duque de Alba son persistentes, pero mi Vigilancia del Velo ha creado una distorsión en la Red de Arkanis para que solo vean un carruaje noble moviéndose con lentitud —respondió ella, sus ojos amarillos brillando con la intensidad de una Asesina del Velo Eterno de Rango EX. El Escenario de la Desolación: Picofrío Tras seis horas de ascenso por senderos que apenas podían llamarse caminos, Picofrío apareció ante nosotros como un conjunto de chozas de piedra aferradas a las laderas de la montaña. El aire aquí olía a azufre y metal oxidado. Las minas de hierro, que hace cincuenta años eran el orgullo del Barón Marks, ahora lucían como bocas negras y desdentadas, selladas con maderos podridos. La población de la aldea era apenas de 60 a 90 habitantes, mineros y canteros cuyas espaldas estaban tan encorvadas como los riscos q…

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