Reencarne En Una Era Primitiva - Capítulo 2
Autor: Niuyee | Género: romance, harem Inverso, Harén fantasía
Sinopsis de Reencarne En Una Era Primitiva
Prólogo —¿Por qué todos están aquí? Zary abrió los ojos y observó el techo de piedra de su habitación. O mejor dicho, su enorme habitación. La habitación de la jefa de la ciudad. La habitación que compartía con cinco hombres imposiblemente guapos. Y, por desgracia, los cinco estaban presentes. —Porque es nuestra habitación —respondió una voz grave. Zary giró la cabeza. El hombre de cabello rojo y ojos escarlata estaba sentado junto a la cama, observándola con una sonrisa. —Llegué primero. —Mentira. La respuesta vino desde la ventana. El albino de ojos dorados descansaba tranquilamente apoyado contra la pared. —Yo llegué antes. —Ambos llegaron después de mí. El segundo albino, dueño de unos extraños ojos plateados, ni siquiera levantó la vista del libro que estaba leyendo. Una vena apareció en la frente de Zary. No eran niños. Eran líderes tribales. Guerreros legendarios. Los hombres más poderosos de todo el continente. Entonces, ¿por qué discutían como si tuvieran cinco años? —Zary. El hombre de cabello púrpura tomó una de sus manos. —¿Desayunaste? —Todavía no. —Perfecto. Cociné para ti. —Ella comerá lo que preparé yo. El hombre de cabello negro y ojos azules apareció detrás de él sosteniendo una bandeja. El silencio cayó sobre la habitación. Luego los cinco comenzaron a mirarse. Y la temperatura pareció descender varios grados. Zary cerró los ojos. Otra vez no. Otra vez estaban compitiendo. Otra vez porque ella había sonreído a uno más que a los demás. Otra vez porque uno había recibido un abrazo y los otros cuatro exigían el suyo. A veces se preguntaba cómo había terminado así. Porque años atrás todo era diferente. Muy diferente. Cuando abrió los ojos por primera vez en este mundo, no existían ciudades. No existían caminos. No existían hornos. No existían murallas. Ni siquiera existía una forma adecuada de conservar alimentos. Las tribus apenas comenzaban a dominar el fuego. Y ella... Ella solo era una chica común que había reencarnado accidentalmente en aquel mundo salvaje. Peor aún. Había reencarnado como la hermana menor de la futura villana. Una villana destinada a provocar incontables desgracias. Una villana llamada Lyra. En aquel entonces, Zary estaba convencida de que su vida sería difícil. Nunca imaginó que terminaría construyendo ciudades. Nunca imaginó que cambiaría el destino de las tribus. Nunca imaginó que recibiría un sistema misterioso. Y definitivamente jamás imaginó que acabaría con cinco esposos. —Zary. —¿Sí? Los cinco hombres la miraron al mismo tiempo. —¿A quién quieres más? La sonrisa de Zary desapareció. Otra vez esa pregunta. Siempre esa pregunta. Cada. Maldito. Día. Los cinco aguardaban la respuesta. Ella observó sus rostros expectantes. Y entonces suspiró. Tal vez construir una civilización había sido más fácil que lidiar con sus esposos. Mucho más fácil. Porque la historia de Zary no comenzó con una gran ciudad. Ni con riqueza. Ni con poder. Comenzó en una pequeña tribu primitiva. Cuando una chica de otro mundo abrió los ojos y descubrió que había renacido en el lugar menos esperado. Y que su destino estaba a punto de cambiar para siempre.
Capítulo 2
Capítulo 2: La Tienda del Sistema Zary no durmió en toda la noche. Sentada sobre las pieles que servían de cama, observaba la pantalla azul flotando frente a ella. Aunque había leído muchas novelas sobre sistemas, experimentarlo en persona era algo completamente distinto. Su corazón seguía acelerado. —Sistema... ¿sigues ahí? [Sistema de Infraestructura Suprema en línea.] —Entonces no estoy soñando. [Negativo.] Zary sonrió. La respuesta tan seria le pareció divertida. Decidió examinar la interfaz. Frente a ella aparecieron varias opciones. [Estado] [Misiones] [Tecnologías] [Tienda] [Inventario] Al ver la palabra "Tienda", sintió curiosidad. —Abrir tienda. La pantalla cambió inmediatamente. Entonces sus ojos se abrieron como platos. —¿Qué demonios? La lista parecía interminable. Había herramientas de piedra. Herramientas de bronce. Herramientas de hierro. Semillas. Libros. Planos. Materiales de construcción. Medicamentos. Máquinas. Incluso tecnologías avanzadas que parecían pertenecer a siglos futuros. Sin embargo, la mayoría aparecía bloqueada. [Nivel tecnológico insuficiente.] [Debe desbloquear eras anteriores.] —Eso tiene sentido. Si aparecía una máquina moderna en medio de aquella tribu primitiva, nadie sabría cómo utilizarla. Zary continuó explorando. Pronto encontró un problema. En la esquina superior derecha aparecía una cifra. [Puntos: 0] —No tengo dinero. [Los puntos pueden obtenerse mediante las siguientes acciones.] [1. Completar misiones.] [2. Vender objetos al sistema.] [3. Incrementar el desarrollo tecnológico.] [4. Obtener logros especiales.] Los ojos de Zary brillaron. —¿Puedo vender cosas? [Correcto.] —¿Cualquier cosa? [El sistema evaluará el valor del objeto.] Aquello era interesante. Muy interesante. En una tribu tan atrasada, incluso los recursos más simples podrían tener valor. A la mañana siguiente, Zary salió temprano de la cabaña. La aldea apenas comenzaba a despertar. Algunas mujeres preparaban el desayuno. Los cazadores organizaban sus armas de piedra. El enorme fuego central seguía ardiendo. Zary observó atentamente los alrededores. Todo parecía extremadamente rudimentario. Las chozas estaban construidas sin planificación. Los desperdicios eran arrojados cerca de las viviendas. Los animales muertos se despellejaban junto a las zonas donde vivían los niños. Era prácticamente una invitación para las enfermedades. Mientras analizaba la situación, Lyra apareció detrás de ella. —¿Qué estás mirando? —La tribu. —¿Y qué tiene de especial? …