El buzón de los latidos perdidos - El eco en el vacío y el roce del desprecio
Autor: Nótt | Género: Romance, Drama escolar, Misterio, Suspenso
Sinopsis de El buzón de los latidos perdidos
Mizuki Hoshino es la estudiante perfecta e inalcanzable; Ren Kazama, el chico rebelde y temido del fondo de la clase. En los pasillos de la prestigiosa Academia Gekkou no se soportan, pero en secreto, comparten sus miedos y anhelos más profundos a través de cartas anónimas dejadas en un viejo buzón de la biblioteca. Lo que ignoran es que la persona de la que se están enamorando por escrito es su mayor dolor de cabeza en la vida real. Sin embargo, su frágil refugio de papel está en peligro. Alguien acecha desde las sombras, tejiendo una red de engaños y dispuesto a manipular su correspondencia para destruirlos. ¿Sobrevivirá este romance cuando las palabras comiencen a mentir?
El eco en el vacío y el roce del desprecio
La jornada escolar en la Academia Gekkou transcurrió para Mizuki Hoshino como un desfile interminable de rostros borrosos y voces distantes. A pesar de estar físicamente sentada en su pupitre de la primera fila, con la espalda tan recta que parecía a punto de quebrarse y los ojos fijos en la pizarra, su mente estaba a kilómetros de distancia. Por primera vez en su vida académica, las explicaciones sobre la restauración Meiji le parecían ruidos de fondo, ecos de un mundo al que ya no sentía que pertenecía del todo. Cada vez que el reloj de pared del aula avanzaba un minuto, Mizuki sentía una punzada de arrepentimiento mezclada con una ansiedad punzante. ¿En qué había estado pensando? Haber dejado aquella nota en el viejo buzón de la biblioteca era, analizado bajo la luz fría de la mañana, un acto de negligencia absoluta. Ella, la delegada perfecta, la "muñeca de hielo", había dejado evidencia física de su debilidad en un lugar que, aunque olvidado, seguía siendo terreno de la academia. Si alguien la encontraba, si alguien reconocía su caligrafía... el edificio de cristal que era su reputación se haría añicos. —Hoshino-san, ¿podrías repartir los folletos de la próxima excursión cultural? —La voz del profesor de historia la devolvió bruscamente a la realidad. Mizuki parpadeó, recuperando su máscara en un suspiro. —Por supuesto, profesor. Se levantó con la gracia de una bailarina y tomó los papeles. Mientras caminaba por las hileras de pupitres, evitó mirar a sus compañeros. Sin embargo, al llegar al fondo del salón, no pudo evitar que su vista se desviara hacia la última fila, junto a la ventana. Allí, Ren Kazama estaba hundido en su silla, con los cascos de música rodeando su cuello y la mirada perdida en el patio. Tenía un libro abierto sobre el regazo, pero no era el de texto; era una edición de bolsillo desgastada. Al dejar el folleto sobre su mesa, el papel rozó accidentalmente la mano de Ren. Él reaccionó como si lo hubiera quemado una brasa, retirando el brazo con brusquedad y clavando sus ojos oscuros en ella. Por un segundo, Mizuki se sintió desnuda ante esa mirada. Era una mirada que no buscaba admirar su perfección, sino que parecía escudriñar las grietas que ella tanto se esforzaba por ocultar. —Ten más cuidado, Hoshino —gruñó Ren con voz ronca—. Casi me cortas con tu eficiencia de papel. —Si estuvieras prestando atención a la clase en lugar de perder el tiempo, no te asustarías por un simple folleto, Kazama-kun —respondió Mizuki, recuperando su t…