Reencarne En Una Era Primitiva - Capítulo 20

Autor: Niuyee | Género: romance, harem Inverso, Harén fantasía

Sinopsis de Reencarne En Una Era Primitiva

Prólogo —¿Por qué todos están aquí? Zary abrió los ojos y observó el techo de piedra de su habitación. O mejor dicho, su enorme habitación. La habitación de la jefa de la ciudad. La habitación que compartía con cinco hombres imposiblemente guapos. Y, por desgracia, los cinco estaban presentes. —Porque es nuestra habitación —respondió una voz grave. Zary giró la cabeza. El hombre de cabello rojo y ojos escarlata estaba sentado junto a la cama, observándola con una sonrisa. —Llegué primero. —Mentira. La respuesta vino desde la ventana. El albino de ojos dorados descansaba tranquilamente apoyado contra la pared. —Yo llegué antes. —Ambos llegaron después de mí. El segundo albino, dueño de unos extraños ojos plateados, ni siquiera levantó la vista del libro que estaba leyendo. Una vena apareció en la frente de Zary. No eran niños. Eran líderes tribales. Guerreros legendarios. Los hombres más poderosos de todo el continente. Entonces, ¿por qué discutían como si tuvieran cinco años? —Zary. El hombre de cabello púrpura tomó una de sus manos. —¿Desayunaste? —Todavía no. —Perfecto. Cociné para ti. —Ella comerá lo que preparé yo. El hombre de cabello negro y ojos azules apareció detrás de él sosteniendo una bandeja. El silencio cayó sobre la habitación. Luego los cinco comenzaron a mirarse. Y la temperatura pareció descender varios grados. Zary cerró los ojos. Otra vez no. Otra vez estaban compitiendo. Otra vez porque ella había sonreído a uno más que a los demás. Otra vez porque uno había recibido un abrazo y los otros cuatro exigían el suyo. A veces se preguntaba cómo había terminado así. Porque años atrás todo era diferente. Muy diferente. Cuando abrió los ojos por primera vez en este mundo, no existían ciudades. No existían caminos. No existían hornos. No existían murallas. Ni siquiera existía una forma adecuada de conservar alimentos. Las tribus apenas comenzaban a dominar el fuego. Y ella... Ella solo era una chica común que había reencarnado accidentalmente en aquel mundo salvaje. Peor aún. Había reencarnado como la hermana menor de la futura villana. Una villana destinada a provocar incontables desgracias. Una villana llamada Lyra. En aquel entonces, Zary estaba convencida de que su vida sería difícil. Nunca imaginó que terminaría construyendo ciudades. Nunca imaginó que cambiaría el destino de las tribus. Nunca imaginó que recibiría un sistema misterioso. Y definitivamente jamás imaginó que acabaría con cinco esposos. —Zary. —¿Sí? Los cinco hombres la miraron al mismo tiempo. —¿A quién quieres más? La sonrisa de Zary desapareció. Otra vez esa pregunta. Siempre esa pregunta. Cada. Maldito. Día. Los cinco aguardaban la respuesta. Ella observó sus rostros expectantes. Y entonces suspiró. Tal vez construir una civilización había sido más fácil que lidiar con sus esposos. Mucho más fácil. Porque la historia de Zary no comenzó con una gran ciudad. Ni con riqueza. Ni con poder. Comenzó en una pequeña tribu primitiva. Cuando una chica de otro mundo abrió los ojos y descubrió que había renacido en el lugar menos esperado. Y que su destino estaba a punto de cambiar para siempre.

Capítulo 20

Capítulo 20: Las Primeras Palabras Escritas La aparición del papel causó un impacto enorme en Luna Gris. Durante días enteros, los aldeanos continuaron hablando sobre aquellas misteriosas hojas blancas capaces de conservar dibujos. Muchos seguían considerándolo algo casi mágico. Otros simplemente no podían comprender cómo una imagen podía permanecer inmóvil sin desaparecer. Pero para Zary, aquello era apenas el comienzo. Porque el verdadero valor del papel no estaba en los dibujos. Sino en el conocimiento. Aquella mañana despertó temprano y abrió el sistema. Todavía no había revisado completamente las recompensas obtenidas durante los últimos días. —Sistema, mostrar recompensas pendientes. Varias ventanas aparecieron frente a ella. [Recompensa por introducir la producción de queso.] [+1,500 puntos.] [Desbloqueado: Técnicas básicas de producción láctea.] [Desbloqueado: Conservación de productos lácteos.] [Recompensa por introducir métodos de conservación de alimentos.] [+2,500 puntos.] [Desbloqueado: Almacenes mejorados.] [Desbloqueado: Técnicas básicas de secado y conservación avanzada.] Los ojos de Zary brillaron. —Cuatro mil puntos... Aquello era una cantidad considerable. Mucho más de lo habitual. —Mostrar total. [Puntos disponibles: 14,828] Zary sonrió satisfecha. Seguía estando lejísimos de los teléfonos. Pero cada vez estaba más cerca de convertirse en una auténtica magnate del sistema. —Algún día compraré uno. [Probabilidad actual: Baja.] —No ayudes. [Entendido.] Un segundo después apareció otra línea. [Probabilidad actual: Muy baja.] —¡Sistema! Durante varios segundos se quedó mirando la pantalla. Finalmente decidió ignorarlo. Tenía cosas más importantes que hacer. Aquella misma mañana reunió a los líderes de los distintos grupos de la tribu. Entre ellos estaban varios cazadores, agricultores y artesanos. Jared también asistió, interesado en cualquier innovación relacionada con el comercio. Cuando todos estuvieron presentes, Zary levantó una hoja de papel. —Hoy aprenderemos algo nuevo. Los aldeanos guardaron silencio. —¿Más comida? —No. —¿Más herramientas? —Tampoco. —Entonces, ¿qué es? Zary dibujó una línea sobre el papel. Después otra. Y otra más. Poco a poco aparecieron símbolos sencillos. —Estas marcas tienen significado. Los presentes se quedaron confundidos. —¿Significado? —Sí. —¿Cómo? Zary señaló el primero. —Esto representa una palabra. Luego señaló otro. —Y esto representa otra. La confusión aumentó. Porque para ellos el conocimiento siempr…

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