CHOQUE DE CONTINENTES - algo escondido

Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.

Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES

"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."

algo escondido

Capítulo 201: Algo escondido Los pájaros estaban acostumbrados a volar entre aquellas montañas. La niebla nunca era un problema para ellos. Conocían cada corriente de aire. Cada roca. Cada árbol. Pero de pronto... ¡RUUUGIDO! Algo enorme atravesaba la niebla. Era una gigantesca máquina plateada. Dos enormes alas y motores girando a toda velocidad. Los pájaros entendieron inmediatamente que era un peligro y escaparon en distintas direcciones. Dentro del avión... Celeste sonrió. —¡Wow! ¡Esto sí que es divertido! —gritó. Subió todavía más el volumen de la música. "Last Resort" seguía sonando al palo mientras Celeste movía los controles con rapidez. —¡Vamos, montañas! ¡Esto es un juego de niños! El avión giró bruscamente. Los pasajeros se inclinaron hacia un lado, y después hacia el otro. Tobias se sujetó fuerte del asiento. —Che... se me vino un recuerdo. Franco soltó una risa: —A mí también. Agustín los miró: —¿Están hablando de ese recuerdo? Davi levantó una ceja: —¿Cuál recuerdo? Leonardo respondió enseguida: —Hollywood. Martin asintió: —Cuando fuimos a buscar a Eder Ramiro. Eder Ramiro se rascó la cabeza, acordándose del bardo: —Ah... cuando fueron a buscarme. La pasaron complicada conmigo. García los observó curioso: —Me imagino las locuras que vivieron ustedes. Andrés miró por la ventana mientras el avión esquivaba otra montaña a los pedos. —Lo más increíble... es que para ustedes esto parece normal. Juan sonrió con total tranquilidad: —Parece que hace mucho tiempo se acostumbraron al peligro. Gael negó con la cabeza: —Y lo peor es que hablan de esto como si fuera un viaje cualquiera. Tobias soltó una carcajada: —¡Ah, cierto! Ustedes no saben todo lo que sufrimos. Franco suspiró: —La verdad... sufrimos bastante. Agustín levantó una mano: —Varias veces terminé rezando. Leonardo asintió: —Y encima... esos aviones... Martin se llevó una mano a la cabeza, dolorido: —Yo terminé noqueado. Todos lo miraron al mismo tiempo: —¿Cómo? Martin señaló hacia la cabina: —Celeste me dio un sartenazo. Todavía no me olvido. Celeste escuchó todo desde los controles y respondió al toque, sin darse vuelta: —¡Fue sin querer! ¡Jajaja! Hubo un segundo de silencio absoluto. Y después... todo el avión estalló en carcajadas. Diana abrazó a los niños mientras se sujetaba fuerte de su lugar. No podía parar de reírse. —Jajaja... estos muchachos vivieron demasiadas cosas peligrosas con Celeste. Matías observó la escena en silencio. Por primera vez en varios minutos... sonrió. En ese pr…

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