CHOQUE DE CONTINENTES - hablar con las bestias
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
hablar con las bestias
Capítulo 202: Hablar con las bestias Los martillazos resonaban por toda la isla. —¡Muchacho, pasame el martillo! —¡Traeme ese fierro! —¡Traigan la máquina! ¡Hay que levantar esta estructura! Las mezcladoras no dejaban de girar. El cemento caía sobre el enorme suelo de la arena. —¡Traigan más cemento! —¡La cuchara! —¡Ya falta poco! ¡Apúrense! Los obreros trabajaban sin descanso. El enorme estadio ya estaba casi terminado. Uno de ellos se secó el sudor de la frente y miró al encargado. —Jefe... ¿Cuántos días faltan para terminar esta parte? El encargado observó la gigantesca construcción y sonrió con orgullo. —Si todo sale bien... solo falta un día para terminar la arena. Los trabajadores levantaron la vista. Uno de los más jóvenes dudó unos segundos antes de animarse a hablar. —¿Puedo preguntarle algo, jefe? —Claro, muchacho. Dígame. —¿Qué clase de combates van a hacer acá adentro? El encargado quedó en silencio por un momento. Miró la imponente estructura y luego respondió con una sonrisa misteriosa. —No va a ser cualquier combate. Acá van a venir los animales más peligrosos del mundo. El muchacho tragó saliva, sintiendo la tensión en el aire. El encargado continuó: —Nosotros solamente estamos construyendo la jaula. Pero cuando lleguen los que pelearán aquí... todo el mundo hablará de este lugar. El joven sintió un escalofrío recorrerle la espalda. —Solo de imaginar quiénes van a entrar... se me eriza la piel. Mientras tanto, en otro sector de la isla... Unos tacones resonaban con fuerza por un largo y frío pasillo. Tac... tac... tac... Era la asistente de José. Se detuvo frente a una enorme puerta de madera y golpeó despacio. Toc... toc... —Pase —se escuchó desde el interior. La mujer abrió la puerta con firmeza. —Jefe. Ya llegaron los once peleadores. Están esperándolo. José levantó la mirada de los documentos que tenía sobre el escritorio. —¿Y los dos que nos faltan? La asistente respondió enseguida, manteniendo la postura: —Todavía están hablando con ellos. José asintió lentamente, procesando la información. —Bien... Buen trabajo. Se levantó de la silla, se acomodó el saco con elegancia y caminó decididamente hacia la puerta. —Entonces... es hora de recibir a las bestias.