CHOQUE DE CONTINENTES - los once representantes de europa
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
los once representantes de europa
Capítulo 203: Los once representantes de Europa Pam... Pam... Pam... José caminaba por el largo pasillo. Levantó la vista. El enorme reloj seguía avanzando; cada segundo parecía correr más rápido. Suspiró. —Maldito reloj... Miró por la ventana. La arena de combate estaba casi terminada. Solo faltaban los últimos detalles. —Y encima todavía me faltan dos peleadores... Apretó el puño. —Mis representantes europeos ya están aquí. Pero solamente tengo once. Cada minuto cuenta. Todos los movimientos que haga de ahora en adelante... tienen que ser perfectos. No puedo cometer ningún error. Su asistente caminaba a su lado. —Jefe... ya casi llegamos donde están los peleadores. José asintió. —Bien. Se detuvieron frente a una enorme puerta. La asistente sonrió. —Ya llegamos. José respiró profundo. —Abran la puerta. Las enormes puertas se abrieron lentamente. Dentro de la sala esperaban los representantes de Europa. El español, Diego, fue el primero en hablar: —¡Joder, tío! La playa estaba buenísima. Quería disfrutar un ratito más antes de que empiece el torneo. El ruso, Nikolai, sonrió: —Espero que este torneo tenga rivales fuertes. No salí de mi país para no hacer nada. El ucraniano, Tarás, cruzó los brazos: —Qué aburrido estoy. Quiero divertirme de una vez. El italiano, Romano, bostezó: —Me estaba quedando dormido. Ya casi me terminaba toda la comida. El japonés, Nihon, lo miró de reojo: —Sí había comida. Pero vos te la comiste casi toda. ¿Por qué me tenía que tocar con ustedes? El inglés, Robert, golpeó un puño contra la palma: —¡No puedo aguantar la emoción! Quiero pelear. Quiero enfrentar a esos latinos y llegar a la final. El galés, William, habló con calma: —Tranquilo. Todavía somos once. A nosotros y a ellos les faltan dos representantes. El rumano, Luca, suspiró: —Qué tristeza... Yo quería quedarme en un lugar oscuro... y después mirar cómo la gente sufría. El islandés, Noah, lo observó: —Con este tipo cualquiera se deprime. El alemán, Benjamín, levantó una botella: —Qué rico licor... Quiero más. El francés, Louis, hizo una mueca: —Ese olor a alcohol es insoportable. No quiero que se pegue a mi ropa. Es demasiado cara. En ese momento... todos giraron la cabeza. La puerta acababa de abrirse. José entró acompañado por su asistente. Observó a los once representantes y suspiró. —Perdón por hacerlos esperar. Sé que estuvieron mucho tiempo encerrados. Y también sé que tienen muchas preguntas. Diego sonrió: —¡Joder, por fin aparecés! Pensé que las vacaciones eran et…