CHOQUE DE CONTINENTES - el guardian de la montaña
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
el guardian de la montaña
Capítulo 209: El guardián de la montaña Eder Ramiro dio unos pasos hacia adelante y sonrió. —¿Te vas a quedar ahí tirado todavía? Vamos... terminemos con esto. Pedro escupió un poco de sangre sobre la tierra y respiró profundamente. —Gracias... por dejarme descansar. Eder Ramiro negó con la cabeza. —No quería aprovecharme. Mis amigos ya te dieron una buena paliza —miró la lanza rota que seguía tirada en el suelo—. Y no te olvides... vos viniste primero a intentar matarnos con eso. Pedro apretó los dientes, lleno de bronca. —¡Ustedes vinieron a traer el caos a este pueblo tranquilo! Eder Ramiro suspiró. —No, no vinimos a traer caos... —hizo una pausa y miró de reojo a la banda—. Bueno... a veces hacemos bastante caos. Los muchachos soltaron una pequeña risa. —Pero siempre tenemos una razón para hacerlo —concluyó Eder. Tobías cruzó los brazos, indignado. —Nos está tratando como si nosotros fuéramos el problema. Franco señaló a Pedro con el dedo. —Él apareció como un loco intentando matarnos. ¡Andáaa! Ahora quiere hacerse el héroe. Agustín negó con la cabeza, decepcionado. —Esto sí que es un mal chiste. Y de los más malos... de los chistes más oscuros. Davi levantó una mano, metiendo su clásica viveza. —Bueno... la verdad es que casi no se equivoca. Nosotros somos buenas personas... aunque no lo parezca. Martin habló con total tranquilidad. —Yo creo que... un poquito de razón tiene. García sonrió, recordando el pasado. —Después de todas las cosas que vivimos y todo lo que hacemos... es normal que piense eso. Leonardo levantó los hombros. —La verdad... no somos precisamente unos santos. Gael soltó una risa nerviosa. —Yo recién los conozco... y todo lo que me enteré de ustedes cuesta creerlo. Andrés asintió, dándole la derecha. —A mí también. Cuando los vi por televisión pensé que estaban todos locos. Y ahora que estoy acá con ustedes... confirmo que sí. Juan sonrió con calma, poniendo paños fríos. —Todos cometemos errores, lo importante es aprender. Yo recién los estoy conociendo y sé que ninguno de acá es completamente malo. Eder Ramiro respiró hondo, tronándose los dedos. —Bueno... ya me cansé de hablar —se acomodó bien los guantes—. Empecemos. Pedro no esperó un segundo más. ¡BAM! Lanzó un derechazo letal, combinándolo inmediatamente con un uno-dos rapidísimo. Eder Ramiro sonrió mientras esquivaba con movimientos fluidos. —¡Wow! Este tipo sí que me sorprende —Eder retrocedió un paso—. Tranquilo, toro. Vamos despacio. A …