CHOQUE DE CONTINENTES - el amor de la madre naturaleza

Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.

Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES

"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."

el amor de la madre naturaleza

Capítulo 212: El amor de la madre naturaleza Pedro respiró profundamente. —Déjame acomodar el cuerpo... ¡CRACK! Sus hombros, cuello y espalda sonaron mientras volvía a acomodar cada articulación. Eder Ramiro hizo una mueca. —Ay, Dios, hermano... —Escuchar tu cuerpo hacer "crack" me dio una sensación horrible en el cuello. Pedro desapareció de su lugar. Salió corriendo. Agarró a Eder Ramiro del cuello de la camisa. —¡Judo! Giró con fuerza intentando lanzarlo. Eder Ramiro abrió grandes los ojos. —¡La camisa no! —¡Es carísima! Sonrió. —¿Pensás que voy a dejar que me agarres? Apretó el puño. ¡CRACK! Los dos lanzaron el golpe al mismo tiempo. ¡BOOM! Los puños chocaron contra sus rostros. El eco de los impactos comenzó a recorrer todas las montañas. Una y otra vez. ¡PUM! ¡PAM! ¡BOOM! Los dos clavaron un pie contra el suelo. Endurecieron los brazos. Volvieron a lanzar sus puños al mismo instante. El sol terminó de romper la niebla. Una luz cálida iluminó las montañas. Los animales aparecieron entre los árboles. Las aves cruzaron el cielo. La naturaleza mostraba toda su belleza. Pero... También mostraba otra belleza. La de dos guerreros enfrentándose sin miedo. Solo se escuchaban los rugidos de aquellas bestias. —¡¡HAAAA!! —¡¡HAAA!! Los demás observaban la pelea en absoluto silencio. Tobías. Franco. Agustín. Davi. Leonardo. Martin. García. Andrés. Juan. Gael. Nadie intervenía. Solo miraban. La madre naturaleza parecía contemplar la escena. Como si conociera a cada uno de sus hijos. Conocía sus corazones. Conocía su hambre de luchar. Conocía el torneo que se acercaba. Europa los espera. Y la montaña parecía sonreír. La naturaleza podía ser amable. Podía ser cruel. Pero también disfrutaba viendo cómo los fuertes ponían a prueba su voluntad. Eder Ramiro soltó una carcajada. —¡Ja! Apoyó ambas manos sobre la cabeza de Pedro. Pedro abrió los ojos sorprendido. Eder Ramiro tiró de su cabeza hacia adelante. Y... ¡PUM! Un cabezazo. Luego otro. ¡PUM! Pedro quedó tambaleando. Sus ojos se pusieron completamente blancos durante un instante. Parecía noqueado. Pero reaccionó. Apoyó todo su peso sobre una pierna. Giró con velocidad. Y lanzó una patada. ¡BAM! Impactó directamente en la cara de Eder Ramiro. Él recibió el golpe. Retrocedió apenas. Después sonrió. —Esto... —No me está aburriendo para nada. Una brisa recorrió toda la montaña. Las hojas comenzaron a moverse. Era como si la madre naturaleza abrazara a sus hijos. Sonreía. Con una sonrisa extraña. Casi salvaje. A lo lejos.…

MangaLatam