CHOQUE DE CONTINENTES - la decisión correcta
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
la decisión correcta
Capítulo 215: La decisión correcta Matías inclinó ligeramente la cabeza. —Si me deja hablar con él... —Trataré de convencerlo. El anciano sonrió. —Te voy a decir otra cosa. —Ese muchacho va a ser difícil de convencer. Miró a Pedro con cariño. —Ya sé que es un adulto... —Pero, para mí, sigue siendo un niño. Suspiró. —Solo quiero que conozca el mundo. —No quiero que su mundo sea únicamente este pueblo. Levantó la vista hacia las montañas. —Quiero que vea todo lo que existe allá afuera. Volvió a mirar a Matías. —¿Te lo puedo dejar a tu cargo? Matías respondió sin dudar. —Quédese tranquilo, señor. —Voy a cuidarlo. —Va a conocer el mundo. La mirada de Matías recorrió a todos los presentes. Tobías. Franco. Agustín. Davi. Leonardo. Martin. Eder Ramiro. García. Andrés. Juan. Gael. Y finalmente... Pedro. "Todos ellos..." "Van a cambiar algo cuando llegue ese torneo." "Solo espero que todavía nos quede tiempo." "Con los representantes que estoy reuniendo..." "Solo queda rezar." Matías caminó hasta quedar frente a Pedro. —Oye, muchacho. —¿Te llamás Pedro? Pedro asintió. —Sí. —¿Qué necesita? Matías sonrió. —Te necesito para un torneo. —Por eso viajamos desde tan lejos para buscarte. Pedro quedó completamente sorprendido. —Me dejaste sin palabras... —¿Vinieron a buscarme a mí? —¿Para que participe en un torneo? Bajó la mirada. —Es una locura... —Hace un rato terminé peleando con ustedes... —Y ahora me están ofreciendo un lugar. Levantó nuevamente la cabeza. —Una pregunta... —¿Contra quién vamos a pelear? Matías respondió sin titubear. —Contra Europa. Los ojos de Pedro brillaron. —Entonces... —Va a ser una pelea muy intensa. Guardó silencio unos segundos. —Pero no puedo. —Tengo que proteger mi pueblo. El anciano apoyó una mano sobre su hombro. —Pedro... —Ya protegiste este lugar. —Ahora te toca conocer el mundo. Sonrió. —Eso también es para vos. —No quiero que vivas viendo solamente estas montañas. —Quiero que expandas tu mente. —Que descubras todo lo que hay afuera. Pedro bajó la cabeza. —¿Y ustedes...? —¿Van a estar bien? El anciano rió con tranquilidad. —Claro que sí. —Andá con ellos. —Viví aventuras. —Y divertite. Pedro sonrió. —Gracias... —Señor. Luego miró a Matías. —¿Su nombre era Matías, verdad? —Así es. —¿Cuál es tu decisión? Pedro respiró profundamente. Después sonrió. —¿A qué hora salimos? Matías respondió con una enorme sonrisa. Tobías levantó una mano. —Bueno...…