CHOQUE DE CONTINENTES - decisión firme
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
decisión firme
Capítulo 216: Decisión firme Celeste miró por la ventana. La niebla había desaparecido. Un enorme sol iluminaba las montañas. Sonrió. —Ma... —Parece que ya terminó el caos. —Por fin se fue la niebla. —Y mirá qué hermoso sol. Diana observó el paisaje. —La verdad que sí. —Me imagino cómo estarán los muchachos. Recordó el sonido de los golpes que había escuchado hacía unos minutos. —Espero que estén bien. Celeste asintió. —Yo también. —Me pregunto qué estará pasando ahora. Diana acomodó su parche. Sacó un cigarrillo. Lo encendió. —Yo me pregunto otra cosa. Miró el horizonte. —¿Qué les tiene preparado el destino... en este torneo? Soltó lentamente el humo. —Solo puedo decir una cosa. —Que se preparen... —Porque nosotros vamos con todo. Mientras tanto, en el camino de bajada, Matías levantó la voz. —¡Apúrense, muchachos! —No sabemos cuánto tiempo nos queda. Miró el reloj. —Cada segundo vale oro. —No podemos perder tiempo. Tobías caminaba estirando los brazos. —Con este solcito... —Qué lindo sería tomar unos mates con tortas fritas. Franco giró la cabeza, metiendo una mueca. —Dejá de hablar de comida. —Me vas a dar hambre. En ese instante... GRRRR... Su estómago rugió con todo. Tobías comenzó a reír tentado. —Yo creo que ya tenés hambre, viejita. Agustín señaló su panza. —Acá se escuchó clarito. —Tu estómago dijo... —"¡Comida, comida!" Franco suspiró, re caliente. —¿Se pueden callar los dos? Davi levantó una mano, agarrándose el estómago. —Ahora yo también tengo hambre. Leonardo miró a Martin. —Yo escucho otro estómago diciendo... —"Me voy a comer cualquier cosa". Martin se había quedado colgado, imaginando la comida, y tenía un hilo de baba cayendo por la boca. Leonardo lo señaló al toque. —Martin... —Se te está cayendo la baba. Davi comenzó a reírse. —Es verdad. —¡Mirá toda esa baba! Tobías negó con la cabeza, sumándose al descanso. —Traigan un balde. Franco soltó una carcajada. —Sí... —Porque va a inundar la montaña. Eder Ramiro se agarró las costillas con una mueca de dolor. —No me hagan reír... —Todavía me duele todo. García respiró profundo el aire de la bajada. —Qué tranquilidad... Andrés miró al grupo y negó con la cabeza. —La verdad... —Ustedes están completamente locos, jajaja. Juan sonrió con calma. —Y eso es lo lindo. Gael rió. —Cada día me divierto más con ustedes. Pedro los observó en silencio, viendo cómo se bromeaban entre ellos. Después bajó la cabeza, con total hone…