CHOQUE DE CONTINENTES - el espectador de Roraima
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
el espectador de Roraima
Capítulo 227 — El espectador de Roraima El Cine de las Nubes Rodrigo se sentó cómodamente sobre una enorme y rústica roca de la cima. Apoyó las manos detrás de la espalda, estirando las piernas, y levantó la vista hacia el cielo encapotado de la montaña. A lo lejos, el ruido ensordecedor de los motores del avión combinándose con los rugidos agudos de las bestias voladoras seguía resonando con fuerza entre las nubes. Rodrigo ensanchó su característica sonrisa. —Parece que esa visita tiene bastantes problemas antes de llegar... Cerró un ojo con total parsimonia mientras observaba el bardo aéreo. —Me pregunto... ¿para qué miércoles vinieron hasta acá? Vio a través de la niebla cómo las decenas de criaturas aladas rodeaban por completo la nave de Matías. —Aunque... parece que ya se están encargando de esos pájaros de alguna forma. Se acomodó mejor sobre la piedra, rascándose la nuca. —No sé qué habrán hecho esos tipos para molestarlos. Generalmente son animales bastante tranquilos si no les invadís el territorio. Los rugidos furiosos de las bestias llenaban cada rincón de la montaña. Rodrigo apoyó el mentón sobre la palma de su mano, completamente embelesado por la naturaleza. —Qué maravilla... Estos animales nunca dejan de sorprenderme. Me encanta verlos pelear por la comida en su estado más salvaje. Es una verdadera obra de arte de la evolución. Rodrigo vs. La Naturaleza De pronto, un sonido rústico a un costado hizo que reclinara la cabeza hacia atrás. Sus ojos amarillos se abrieron con una mezcla de sorpresa y fascinación. Sobre una enorme roca cercana, una gigantesca planta carnívora prehistórica había atrapado con éxito a un enorme tigre dientes de sable. Las colosales hojas espinosas de la planta se cerraban con una fuerza brutal y lenta, mientras la presa rugía desesperadamente intentando clavar sus colmillos para soltarse. Rodrigo sonrió de par en par, fascinado. —Fa... me perdí el comienzo del almuerzo. Observó cada contracción muscular y cada movimiento del vegetal con suma atención. En cuestión de minutos, la planta terminó de inmovilizar por completo al poderoso depredador, ahogando sus rugidos. Fue en ese preciso instante que el monstruo vegetal sintió la presencia humana de Rodrigo. Las enormes hojas llenas de jugos digestivos comenzaron a girar de forma amenazante, apuntando directamente hacia donde estaba sentado el científico. Rodrigo ni se levantó de la piedra. Ni siquiera cambió su expresión de tranquilidad absoluta. Habló con una voz pausa…