CHOQUE DE CONTINENTES - el silencio de Roraima
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
el silencio de Roraima
Capítulo 239 — El silencio de Roraima El Reloj y la Bestia Dentro del avión... Celeste caminaba de un lado a otro, visiblemente tensa. Miró la pantalla principal del tablero. El reloj del torneo seguía bajando implacable. 00:19:... Dejó escapar un profundo suspiro. —Ay, Dios... ¿Por qué tardan tanto? Ese reloj ya me está estresando... Apretó los dientes con fuerza, aguzando el oído. —Andar escuchando esos rugidos de afuera tampoco ayuda en nada... A través del grueso fuselaje de la aeronave se escuchaban pequeños y amenazantes gruñidos provenientes de la maleza. Grrrr... Raaaah... Diana se acomodó con parsimonia el parche del ojo mientras observaba fijamente a través de la ventana. —Hija... —dijo Diana con voz calmada—. Preocupate más por los animales de afuera que por el reloj. Celeste asintió de inmediato, sin apartar la vista de los controles. —Sí... justamente por eso estoy tan nerviosa. Tenemos que salir de este maldito lugar cuanto antes. Se acercó lentamente a la ventana para mirar hacia el exterior. De pronto, sus ojos se abrieron de par en par por el impacto. Un enorme dinosaurio caminaba pesadamente entre los frondosos árboles, a escasos metros de la pista. ROOOOAAARRR... Celeste tragó saliva con dificultad, sintiendo el frío en la espalda. —No... No me lo puedo creer... Diana se acercó rápidamente a su posición y miró hacia afuera. Guardó un absoluto silencio durante unos tensos segundos. —No hagamos ningún ruido —sentenció Diana en un susurro. Celeste respondió en voz extremadamente baja. —Claro que no... Espero que los muchachos lleguen rápido... Y el jefe también. Diana sonrió apenas, manteniendo la fe intacta. —Van a llegar. Vas a ver. Siluetas en la Niebla Unos angustiantes segundos después... Celeste divisó varias siluetas moviéndose con rapidez entre la densa vegetación. —¡Mamá! —exclamó en un susurro ahogado—. ¡Los veo! ¡Son ellos! Diana respiró aliviada, soltando el aire que retenía en el pecho. —Gracias a Dios... —Miró fijamente a su hija—. Ya sabés perfectamente qué hacer. Celeste asintió con determinación. —Claro que sí. Con extrema lentitud, cuidando cada movimiento para no generar vibraciones... Clic... Comenzó a abrir la compuerta del avión. Regreso en Silencio A unos pocos metros de la pista, Rodrigo se detuvo y señaló la imponente aeronave. —Ahí está —dijo Rodrigo—. Y parece que ya nos están esperando con la puerta abierta. Matías levantó una mano de inmediato, dando una orden firme a sus hombres. —Muchachos... silencio absoluto…