CHOQUE DE CONTINENTES - CICATRICES Y COPAS
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
CICATRICES Y COPAS
CAPÍTULO 24: CICATRICES Y COPAS (LOS QUE NO VOLVIERON - PARTE 10) El viento charrúa sigue castigando la pista, pero el frío no parece afectar a los veteranos. Bruno se da la vuelta, guardando el teléfono y mirando a su viejo camarada con una chispa de picardía en los ojos. — ¿Qué te parece si vamos a un bar, Lobo? —propone Bruno, señalando hacia las luces de la ciudad—. Ahí podemos hablar de todo... con algo de verdad en el vaso. Matías esboza una sonrisa apenas perceptible. Una sombra de nostalgia le cruza el rostro. — Claro que sí, amigo. Hay mucho que desenterrar de la vieja época. Bruno levanta la mano, dando la orden de marcha. — ¡Muchachos, nos movemos! Apúrense que la noche es joven pero nosotros no tanto. Agustín asiente en silencio, como una sombra obediente. Tobías y Franco se intercambian una mirada de curiosidad y empiezan a seguirlos, manteniendo una distancia respetuosa. Antes de abandonar la pista, Matías gira la cabeza hacia el avión. — Celeste. Ella permanece apoyada contra el marco de la puerta, observándolos con esa mirada que parece leerte el alma. — Vamos a ir a un bar cercano. No tardaremos mucho —dice Matías. Celeste inclina la cabeza, dejando que unos mechones de pelo le cubran parte del rostro. Sus ojos brillan con una intensidad felina. — Tranquilo, jefe. Yo los espero aquí cuidando el "pájaro". Pero no se cuelguen con los cuentos... odio aburrirme, y ya sabés que cuando me aburro me pongo peligrosa. Las calles de Montevideo. Caminan bajo el resplandor de las luces amarillentas que iluminan el asfalto mojado. El silencio de la noche solo es roto por el eco de sus pasos, hasta que Matías rompe el hielo. — Me imagino que me vas a mostrar lo que hablamos por mensaje, León. —Mira de reojo a Agustín—. Querés poner a prueba a tu estudiante, ¿no? Bruno ensancha su sonrisa, aunque sus ojos se ponen serios por un instante. — Lo saqué de un lugar muy oscuro, Matías. Le di una vida que no conocía. La calle se lo estaba comiendo vivo, estaba a un paso de no contarla más. Matías asiente, observando la nuca de Agustín, su postura, su forma de caminar sin hacer ruido. — Me lo imaginé. Su paciencia, esa mirada vacía... todo encaja. Es el perfil de alguien que ya vio el final del camino. Bruno suelta una carcajada que retumba en la calle desierta. — Jajaja... ¡Quién lo diría! Te ves como un padre preocupado, Matías. Agustín baja la mirada, visiblemente incómodo por ser el centro de la charla, pero mantiene su paso firme. Matías no se queda …