Bajo un cielo desconocido comienza mi viaje - Lo que no debió despertar v2
Autor: Barws | Género: Fantasía, aventura
Sinopsis de Bajo un cielo desconocido comienza mi viaje
Despertar en un lugar que no reconoces ya es aterrador. Pero hacerlo en un cuerpo que no es el tuyo… en un mundo donde el cielo no sigue ninguna lógica… lo cambia todo. Sin un objetivo claro, sin una misión que cumplir, y sin respuestas sobre cómo llegó allí, un joven se ve obligado a avanzar en un entorno completamente desconocido. Lo que comienza como simple incertidumbre se transforma en algo más profundo: cada paso que da, cada persona que conoce y cada cosa que descubre, le muestran que este mundo no necesita un héroe… pero sí exige que tome decisiones. Guiado por alguien que parece conocerlo… pero que ya no lo reconoce como antes, deberá adaptarse a una realidad que no entiende, mientras poco a poco enfrenta una pregunta mucho más difícil que sobrevivir: ¿Qué voy a hacer ahora? Porque en un mundo desconocido… no hay caminos ya definidos.
Lo que no debió despertar v2
Capítulo 25 — Lo que no debió despertar Nadie gritó cuando la cosa terminó de incorporarse. Quizá porque no hubo tiempo. Quizá porque el miedo, cuando entra del todo, no siempre sale por la boca. A veces se queda primero en el pecho, en el brazo que sostiene mal el arma, en el pie que retrocede medio paso aunque la cabeza juraría que no piensa moverse. El Custodio del Sello Marchito se alzó con una lentitud insoportable, arrastrando consigo tierra vieja, polvo de siglos y raíces tensas pegadas a la piedra del cuerpo como venas ennegrecidas. Durante un instante, la luz tenue de las runas partidas en el suelo y el brillo enfermo de las grietas del pecho bastaron para dejarlo ver entero. No era un monstruo natural. No una bestia. No siquiera una escultura viva en el sentido simple de la palabra. Era una voluntad antigua mal apagada, un resto del viejo imperio que había seguido de pie mucho después de haber olvidado por qué. Y ahora, al notar a los intrusos, parecía dispuesto a cumplir un deber que quizá ya no pertenecía a este tiempo. El primer movimiento fue tan lento que casi dio una ilusión ridícula de margen. Un paso. Nada más. Y con ese paso, la cámara entera tembló. El suelo bajo sus pies crujió. El polvo cayó del techo en una lluvia fina. Las raíces pegadas a las paredes se tensaron como si hubieran oído una orden muy antigua y llevasen siglos esperando obedecerla. El instante de estupor se rompió ahí, sin elegancia. Mirellis levantó el escudo. Jerwis desenvainó casi por puro reflejo. Clara alzó la voz en el mismo segundo en que Cloe ya estaba moviéndose hacia un lateral buscando no quedarse nunca donde la emboscada quisiera encontrarla. —¡No os quedéis en el centro! ¡Separados, pero no demasiado! Alren dio dos pasos atrás con la ballesta en alto, más rígido de lo que querría. El huevo en la cesta vibraba pegado a su costado como si quisiera recordarles que allí había algo más en juego que un simple guardián. Elna retrocedió junto al muro, hilo ya preparado entre los dedos con una tensión tan fina que parecía imposible que pudiera servir para algo en una sala donde incluso el aire pesaba mal. Jerwis no pensó. Atacó. Y fue exactamente el error que necesita cometer alguien la primera vez que pelea contra algo que no entiende. El filo de chocó contra el brazo de piedra y metal del Custodio y el impacto le devolvió por el hombro una vibración helada y brutal. No entró. Ni siquiera de verdad. Solo arrancó una chispa pequeña y una escama de polvo envejecido.…