Reencarne En Una Era Primitiva - Capítulo 25
Autor: Niuyee | Género: romance, harem Inverso, Harén fantasía
Sinopsis de Reencarne En Una Era Primitiva
Prólogo —¿Por qué todos están aquí? Zary abrió los ojos y observó el techo de piedra de su habitación. O mejor dicho, su enorme habitación. La habitación de la jefa de la ciudad. La habitación que compartía con cinco hombres imposiblemente guapos. Y, por desgracia, los cinco estaban presentes. —Porque es nuestra habitación —respondió una voz grave. Zary giró la cabeza. El hombre de cabello rojo y ojos escarlata estaba sentado junto a la cama, observándola con una sonrisa. —Llegué primero. —Mentira. La respuesta vino desde la ventana. El albino de ojos dorados descansaba tranquilamente apoyado contra la pared. —Yo llegué antes. —Ambos llegaron después de mí. El segundo albino, dueño de unos extraños ojos plateados, ni siquiera levantó la vista del libro que estaba leyendo. Una vena apareció en la frente de Zary. No eran niños. Eran líderes tribales. Guerreros legendarios. Los hombres más poderosos de todo el continente. Entonces, ¿por qué discutían como si tuvieran cinco años? —Zary. El hombre de cabello púrpura tomó una de sus manos. —¿Desayunaste? —Todavía no. —Perfecto. Cociné para ti. —Ella comerá lo que preparé yo. El hombre de cabello negro y ojos azules apareció detrás de él sosteniendo una bandeja. El silencio cayó sobre la habitación. Luego los cinco comenzaron a mirarse. Y la temperatura pareció descender varios grados. Zary cerró los ojos. Otra vez no. Otra vez estaban compitiendo. Otra vez porque ella había sonreído a uno más que a los demás. Otra vez porque uno había recibido un abrazo y los otros cuatro exigían el suyo. A veces se preguntaba cómo había terminado así. Porque años atrás todo era diferente. Muy diferente. Cuando abrió los ojos por primera vez en este mundo, no existían ciudades. No existían caminos. No existían hornos. No existían murallas. Ni siquiera existía una forma adecuada de conservar alimentos. Las tribus apenas comenzaban a dominar el fuego. Y ella... Ella solo era una chica común que había reencarnado accidentalmente en aquel mundo salvaje. Peor aún. Había reencarnado como la hermana menor de la futura villana. Una villana destinada a provocar incontables desgracias. Una villana llamada Lyra. En aquel entonces, Zary estaba convencida de que su vida sería difícil. Nunca imaginó que terminaría construyendo ciudades. Nunca imaginó que cambiaría el destino de las tribus. Nunca imaginó que recibiría un sistema misterioso. Y definitivamente jamás imaginó que acabaría con cinco esposos. —Zary. —¿Sí? Los cinco hombres la miraron al mismo tiempo. —¿A quién quieres más? La sonrisa de Zary desapareció. Otra vez esa pregunta. Siempre esa pregunta. Cada. Maldito. Día. Los cinco aguardaban la respuesta. Ella observó sus rostros expectantes. Y entonces suspiró. Tal vez construir una civilización había sido más fácil que lidiar con sus esposos. Mucho más fácil. Porque la historia de Zary no comenzó con una gran ciudad. Ni con riqueza. Ni con poder. Comenzó en una pequeña tribu primitiva. Cuando una chica de otro mundo abrió los ojos y descubrió que había renacido en el lugar menos esperado. Y que su destino estaba a punto de cambiar para siempre.
Capítulo 25
Capítulo 25: Nuevos Hogares y Nuevos Comienzos Los días posteriores a la llegada de los refugiados fueron extremadamente ocupados. La población de Luna Gris había aumentado considerablemente. Más personas significaban más trabajo. Pero también más manos para ayudar. Afortunadamente, Zary ya estaba pensando en una solución. Aquella mañana abrió el sistema mientras desayunaba. —Sistema, muéstrame los puntos. [Puntos disponibles: 28,828] Los ojos de Zary brillaron. Aquello era una fortuna. La mayor cantidad de puntos que había tenido desde que llegó al Continente Bestia. —Muy bien... Comenzó a revisar la tienda. Esta vez buscó algo específico. Planos de construcción. Y encontró exactamente lo que necesitaba. [Manual de Construcción de Viviendas Básicas.] [Costo: 500 puntos.] [Diseños de Casas Familiares.] [Costo: 700 puntos.] [Diseños de Casas de Dos Pisos.] [Costo: 1,500 puntos.] [Diseños de Mansiones Básicas.] [Costo: 3,000 puntos.] Los ojos de Zary se iluminaron. —¡Mansiones! [La anfitriona parece emocionada.] —Por supuesto que estoy emocionada. —Quiero una casa grande. [Objetivo comprensible.] Sin dudarlo compró todos los planos. Después de todo, todavía conservaba muchísimos puntos. Y ahora disponía de conocimientos suficientes para construir desde pequeñas viviendas hasta enormes residencias. --- La noticia de los nuevos proyectos de vivienda se extendió rápidamente. Los refugiados quedaron sorprendidos. Porque en la mayoría de las tribus las casas apenas eran chozas improvisadas. Pero Luna Gris estaba planeando barrios enteros. Calles organizadas. Espacios comunes. Áreas agrícolas cercanas. Y viviendas mucho más cómodas. Aquello parecía un sueño. Durante semanas, cientos de personas colaboraron en la construcción. Las primeras casas temporales aparecieron rápidamente. Después comenzaron las viviendas permanentes. Y por primera vez los refugiados sintieron que realmente tenían un futuro. --- Mientras tanto, otra historia estaba desarrollándose silenciosamente. Una historia completamente ajena a los proyectos de Zary. Todo comenzó cuando Lyra conoció a uno de los refugiados. Su nombre era Liam. Un hombre bestia halcón. Alto. De cabello plateado. Ojos dorados. Y unas enormes alas grises que llamaban la atención incluso entre los hombres bestia. Liam había llegado junto a los supervivientes de una pequeña tribu destruida por las inundaciones. Al principio, Lyra simplemente ayudó a organizar los suministros para los recién llegados. Nada más. Pero poco a po…