CHOQUE DE CONTINENTES - la llegada del creador
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
la llegada del creador
Capítulo 258 — La llegada del creador Los enormes barcos comenzaron a atracar en los muelles de la isla. Las compuertas descendieron lentamente. Miles de personas empezaron a bajar. Todos observaban el lugar con asombro. —Increíble... —Es mucho más grande de lo que imaginaba. —Parece una ciudad construida solo para este torneo. En la entrada principal los esperaban dos personas con uniforme. Sonrieron al ver llegar a los visitantes. —Bienvenidos al Choque de Continentes. —Esperamos que hayan disfrutado el viaje. —Si trajeron equipaje, nosotros nos encargaremos de llevarlo directamente a sus hoteles. —Prepárense... porque están a punto de presenciar el torneo más grande del mundo. La multitud quedó maravillada por la bienvenida. En otro sector de la isla... Un elegante barco privado acababa de atracar. Varias personas hicieron una profunda reverencia en el muelle. Del barco descendió un hombre. Era Enzo. Observó a lo lejos la enorme Arena de Combate. El viento movía lentamente su ropa mientras sus ojos recorrían toda la construcción: miles de asientos, las pantallas gigantes en lo alto, las banderas ondeando y la inmensa estructura metálica. Una pequeña lágrima recorrió su rostro. Sonrió. —Por fin... estoy aquí. Levantó la vista hacia el centro del coliseo. —Mi creación... está terminada. Se limpió la lágrima con la mano. —Qué feliz estoy... Miró a la multitud que seguía llegando desde todos los rincones del mundo: familias, periodistas, presidentes, fanáticos... miles y miles de personas. Su sonrisa se hizo aún más grande. —Ver tanta gente reunida... hace que todo haya valido la pena. El mayordomo se acercó en silencio y le extendió un pañuelo de tela. —Mi señor... tome. Enzo lo tomó y sonrió suavemente. —Gracias, amigo. Guardó silencio unos segundos mientras seguía contemplando la arena. Luego habló con una voz tranquila y profunda: —¿Sabés qué es lo que más me emociona? El mayordomo respondió con respeto: —¿Qué cosa, mi señor? Enzo clavó la mirada en la arena. Su sonrisa cambió por completo. Ahora era una sonrisa afilada, cargada de una emoción oscura. —Ver a esas bestias mostrar su verdadera naturaleza. Ver hasta dónde puede llegar un ser humano cuando pelea por aquello en lo que cree. Apretó el puño lentamente. —Esta arena... será el escenario de los combates más increíbles que el mundo haya visto. Hizo una breve pausa. La brisa del mar sopló en el silencio. —Y cuando suene la campana... ellos solo van a querer una cosa... —Sangre.