Ren debe aprender a amar - dia de piscina
Autor: hysteriax | Género: romance, comedia romántica
Sinopsis de Ren debe aprender a amar
Fujimoto es un estudiante que durante el primer día es bendecidopara enamorar a una que otra persona una historia hermosa y linda si te pones a analizar y no solo a leer
dia de piscina
CAPITULO 26 DIA DE PISCINA Las cinco chicas sintieron un golpe de calor en las mejillas ante la honestidad brutal y dulce de Ren. —¡A la alberca todos! —gritó Aoi para romper el momento, tomando a Ren del brazo derecho y jalándolo hacia el agua. ¡SPLASH! El agua fresca los envolvió a todos entre risas y salpicaduras. Aoi nadaba a su alrededor mostrando sus brazadas; Shiori se sujetaba timidamente de los hombros de Ren para flotar; Karen-sensei reía como una niña mientras Ren la ayudaba a no perder el equilibrio; Reika nadaba con una elegancia pulcra a su lado; y Rin, nadando despacio hacia él, entrelazó sus dedos con los de Ren bajo el agua transparente. —Ren... —murmuró Rin con una sonrisa dulce y relajada, apoyando su cabeza en el hombro de él mientras flotaban—. Gracias por este día... Es el mejor verano de mi vida. —Es solo el comienzo, Rin —respondió Ren, besando su frente con ternura mientras sostenía a las cinco en el agua bajo el cálido sol de la tarde.El sol del mediodía alcanzaba su punto máximo sobre la piscina municipal. Tras una hora de nadar y jugar en el agua, el grupo decidió regresar a la zona de los camastros para descansar y evitar quemaduras solares. Ren, fiel a su impecable sentido de la prevención, ya tenía preparada una botella de bloqueador solar de alta protección, colocándola sobre la mesa con la soltura de un farmacéutico. —Atención —anunció Ren con su voz más serena y profesional—. El índice UV actual ha alcanzado un nivel 8. Para prevenir cualquier eritema solar o daño epidérmico, es matemáticamente imperativo aplicar una capa uniforme de bloqueador en todas las áreas expuestas. Las cinco chicas, sentadas en sus respectivos camastros secándose con las toallas, lo miraron fijamente. —T-Tiene razón... —murmuró Karen-sensei, intentando alcanzarse la espalda con la crema, pero retorciéndose en una postura torpe—. A-Ah... no llego a la parte de los hombros... Siempre me quemo esa zona... Ren dio un paso al frente con una elegancia natural. Se agachó sobre una rodilla al lado del camastro de la profesora. —Permítame asistirla, Karen-sensei —dijo Ren suavemente, virtiendo una cantidad precisa de crema en sus manos y frotándolas para templarla antes de tocar su piel. ...Ssshh. Las manos cálidas y firmes de Ren se posaron sobre los hombros descubiertos de Karen-sensei, distribuyendo la crema con un masaje lento, uniforme y profundamente caballeroso. ...BOOM. Karen-sensei soltó un pequeño suspiro ahogado, sintiendo que un…