Una amistad rota en las colinas de Kioto - - 🥀 "El eco de una promesa rota"
Autor: Luis Rivera | Género: Romantico
Sinopsis de Una amistad rota en las colinas de Kioto
Capítulo 1: Crecimos juntos En los barrios antiguos de Kioto, donde los cerezos florecen en primavera y el aire siempre huele a incienso y té verde, crecieron juntos Haruto y Aoi. Se conocieron a los 5 años en la puerta del templo del barrio: él le prestó su lápiz rojo cuando ella se le perdió, y ella se puso delante de él para defenderlo cuando un niño mayor le molestaba. Fueron inseparables como hermanos. Caminaban juntos por los senderos entre bambúes hacia la escuela, contaban sus secretos bajo el viejo cerezo del parque, se ayudaban con las lecciones y se reían hasta que caía la noche. Los vecinos siempre decían: "esos dos están unidos por el destino". Para Haruto, Aoi era más que una amiga: era la única que sabía que lloraba cuando su padre viajaba por trabajo y se quedaba meses lejos. —Prométeme que nunca nos separaremos —le pidió un día, sentados en el muro de piedra viendo las montañas que rodean la ciudad. —Te lo prometo para toda la vida —respondió ella, abrazándolo.
- 🥀 "El eco de una promesa rota"
Cuando por fin salieron los resultados, Haruto buscó su nombre una y otra vez en la lista… y no estaba por ningún lado. Aoi, en cambio, apareció como la mejor calificada, ganando la beca. Al principio sintió alegría por ella, pero luego escuchó hablar a dos profesores en el pasillo: —Es muy extraño que haya sacado esa nota… dicen que copió todo del trabajo de Haruto. —Sí, lo tenía todo anotado en su cuaderno, ella solo lo cambió un poco para que pareciera suyo. Y como su abuelo es una persona muy influyente, nadie dijo nada. El mundo se le vino abajo. Corrió hasta la casa de Aoi, sin importarle la lluvia fina que empezaba a caer. Cuando ella salió a recibirlo, no pudo sostenerle la mirada. —¿Es verdad? —preguntó él con la voz quebrada—. ¿Me robaste mi sueño? ¿A mí que siempre te ayudé en todo, que te defendí de todos? Aoi rompió a llorar, pero no lo negó: —¡Tú tienes familia que te apoya! Yo necesitaba esa beca sí o sí para cumplir mis sueños… perdóname Haruto, no quería hacerte daño… —Lo hiciste igual —le contestó él retrocediendo—. Lo que más duele no es haber perdido la beca. Lo que duele es que te di toda mi confianza y tú me apuñalaste por la espalda.