Ren debe aprender a amar - ¿SE UNE COMO DEPORTISTA?
Autor: hysteriax | Género: romance, comedia romántica
Sinopsis de Ren debe aprender a amar
Fujimoto es un estudiante que durante el primer día es bendecidopara enamorar a una que otra persona una historia hermosa y linda si te pones a analizar y no solo a leer
¿SE UNE COMO DEPORTISTA?
CAPITULO 3: ¿SE UNE COMO DEPORTISTA? Pasaron dos semanas enteros. Dos semanas en las que Aoi se convirtió en la sombra de Ren. Aparecía en los momentos más insólitos: saliendo de la nada con un batido de proteína en el pasillo, sosteniendo carteles de reclutamiento afuera del salón, o esperándolo en la puerta del colegio con una pelota de baloncesto entre las manos. —¡Solo diez minutos de entrenamiento al día, Fujimoto! ¡Con tu talento nos llevas a los nacionales! —le suplicaba Aoi a diario con los ojos brillantes. Para Ren, la situación se había vuelto una amenaza directa para su paz mental y su rutina meticulosamente estructurada. (Pensamiento de Ren: "Día 14 de la emboscada atlética. Mis niveles de paciencia están al 12%. Si le digo que no por decimoquinta vez, la tasa de persistencia de Aoi-senpai aumentará exponencialmente por su espíritu deportivo indomable. Debo aplicar la estrategia de la 'Aceptación Pasiva'. Si me uno al equipo de baloncesto pero bajo la condición estricta de ser jugador suplente permanente... ¡no tendré que sudar, ni correr, ni hacer nada! Estaré sentado en la banca con aire acondicionado, cumpliendo la cuota escolar y liberándome de las persecuciones. ¡Es la jugada maestra suprema!"). Esa misma tarde, Ren citó a Aoi en el gimnasio junto al entrenador del equipo de baloncesto. —Aoi-senpai, Entrenador... he reflexionado sobre su propuesta —anunció Ren con una inclinación de cabeza perfectamente formal. Aoi casi salta de la emoción. —¡¿En serio, Fujimoto?! ¡¿Aceptas?! —Acepto unirme al equipo de baloncesto —dijo Ren con tono solemne y pausado—, pero únicamente bajo una condición indiscutible. Sería un insulto imperdonable para mis compañeros, que entrenan duro todos los días, que un novato como yo ocupe la cancha. Por lo tanto, exigiré ser el último suplente de la banca. No jugaré a menos que los cinco titulares y los otros cuatro suplentes estén incapacitados. Mi rol será estrictamente moral y logístico desde el banquillo. Aoi y el entrenador se quedaron con la boca abierta. Aoi sintió un nudo en la garganta y un rubor instantáneo recorrió sus mejillas. (Pensamiento de Aoi: "¡Dios mío! ¡Es tan noble! Renuncia a la gloria y al protagonismo solo para no quitarle el puesto a los demás... ¡Qué chico tan humilde, considerado y maduro! ¡Es un ángel deportivo!"). —Fujimoto... —susurró Aoi con los ojos al borde de las lágrimas de la emoción—. ¡Eres un verdadero ejemplo de deportivismo! ¡Aceptamos tu condición! —Es un honor …