el caballero afligido - el caballero afligido 3
Autor: hysteriax | Género: aventura,acción, romance,fantasía
Sinopsis de el caballero afligido
un chico que quiere ser un caballero pero al no poder trabaja solo ilegalmente siéndolo pero un dia todo cambia al conocer a la princesa del reino ¿podra el protagonista ser lo que quiere? o ¿cambiará de opinión?. una advertencia es que cambia algo de nuestra realidad. ejemplo la unión soviética fue disuelta en 1991 pero ahi sigue activa.o el hecho que hayan dragones por ahi de pana
el caballero afligido 3
Cap 1:La Rutina del Fantasma La condena de la Muerte se sentía en los detalles más pequeños. Ir a la escuela todos los días ya no era un sueño cumplido, sino una actuación perfecta. Rentarou se sentaba en su pupitre bajo el sol, respondía las preguntas de los profesores y sonreía cuando sus compañeros hacían algún chiste. Cumplía con el guion de un adolescente normal de diecisiete años. Sin embargo, por dentro, el silencio era ensordecedor. Cada vez que sostenía un lápiz, recordaba el peso de su espada. Cada vez que veía a alguien comer un dulce, recordaba el pastel aplastado de Ángel. Su mente se había convertido en un museo de recuerdos dolorosos. Daman, por su parte, se había transformado en su guardiana silenciosa. Ya no usaba su poder para controlar el reino; ahora utilizaba su devoción para mantener a Rentarou a flote. Le preparaba el desayuno en absoluto silencio, le planchaba el uniforme y, por las noches, se sentaba a su lado en la cama simplemente para asegurarse de que el caballero siguiera respirando. Ella sabía que la Muerte los vigilaba desde la distancia, esperando a que el mundo cobrara su precio. Una tarde de lluvia, al salir de clases, Rentarou se quedó refugiado bajo el techo de la entrada del instituto, esperando a que esampara. No traía paraguas. Se quedó mirando las gotas caer, perdiéndose una vez más en sus pensamientos. —Si sigues mirando el agua con esa cara, vas a terminar oxidándote —dijo una voz firme y clara a su lado. Rentarou parpadeó y salió de su trance. Junto a él estaba una chica de su misma clase a la que apenas había prestado atención. Tenía el cabello castaño recogido en una coleta sencilla y unos ojos oscuros que transmitían una madurez muy terrenal, sin rastros de magia ni secretos. Su nombre era Aiko. —No me estoy oxidando —respondió Rentarou, forzando su habitual sonrisa de cortesía—. Solo pensaba. —Piensas demasiado. Todo el mundo en el salón nota que estás ahí, pero que en realidad tu mente está en otra parte —Aiko abrió un paraguas azul grande y lo miró de reojo—. Camina conmigo. Vivo cerca de tu calle. No dejes que la lluvia te empape el uniforme, es difícil de lavar. Rentarou dudó por un segundo, pero terminó aceptando. Caminar bajo el paraguas de Aiko fue una experiencia extraña. Ella no hablaba de contratos, ni de reinos, ni le exigía que fuera un héroe. Hablaba de lo difícil que estaba el examen de historia, de la panadería de su familia y de cómo le gustaba el olor de la tierra mojada. Aiko era la…