Reencarne En Una Era Primitiva - Capítulo 30
Autor: Niuyee | Género: romance, harem Inverso, Harén fantasía
Sinopsis de Reencarne En Una Era Primitiva
Prólogo —¿Por qué todos están aquí? Zary abrió los ojos y observó el techo de piedra de su habitación. O mejor dicho, su enorme habitación. La habitación de la jefa de la ciudad. La habitación que compartía con cinco hombres imposiblemente guapos. Y, por desgracia, los cinco estaban presentes. —Porque es nuestra habitación —respondió una voz grave. Zary giró la cabeza. El hombre de cabello rojo y ojos escarlata estaba sentado junto a la cama, observándola con una sonrisa. —Llegué primero. —Mentira. La respuesta vino desde la ventana. El albino de ojos dorados descansaba tranquilamente apoyado contra la pared. —Yo llegué antes. —Ambos llegaron después de mí. El segundo albino, dueño de unos extraños ojos plateados, ni siquiera levantó la vista del libro que estaba leyendo. Una vena apareció en la frente de Zary. No eran niños. Eran líderes tribales. Guerreros legendarios. Los hombres más poderosos de todo el continente. Entonces, ¿por qué discutían como si tuvieran cinco años? —Zary. El hombre de cabello púrpura tomó una de sus manos. —¿Desayunaste? —Todavía no. —Perfecto. Cociné para ti. —Ella comerá lo que preparé yo. El hombre de cabello negro y ojos azules apareció detrás de él sosteniendo una bandeja. El silencio cayó sobre la habitación. Luego los cinco comenzaron a mirarse. Y la temperatura pareció descender varios grados. Zary cerró los ojos. Otra vez no. Otra vez estaban compitiendo. Otra vez porque ella había sonreído a uno más que a los demás. Otra vez porque uno había recibido un abrazo y los otros cuatro exigían el suyo. A veces se preguntaba cómo había terminado así. Porque años atrás todo era diferente. Muy diferente. Cuando abrió los ojos por primera vez en este mundo, no existían ciudades. No existían caminos. No existían hornos. No existían murallas. Ni siquiera existía una forma adecuada de conservar alimentos. Las tribus apenas comenzaban a dominar el fuego. Y ella... Ella solo era una chica común que había reencarnado accidentalmente en aquel mundo salvaje. Peor aún. Había reencarnado como la hermana menor de la futura villana. Una villana destinada a provocar incontables desgracias. Una villana llamada Lyra. En aquel entonces, Zary estaba convencida de que su vida sería difícil. Nunca imaginó que terminaría construyendo ciudades. Nunca imaginó que cambiaría el destino de las tribus. Nunca imaginó que recibiría un sistema misterioso. Y definitivamente jamás imaginó que acabaría con cinco esposos. —Zary. —¿Sí? Los cinco hombres la miraron al mismo tiempo. —¿A quién quieres más? La sonrisa de Zary desapareció. Otra vez esa pregunta. Siempre esa pregunta. Cada. Maldito. Día. Los cinco aguardaban la respuesta. Ella observó sus rostros expectantes. Y entonces suspiró. Tal vez construir una civilización había sido más fácil que lidiar con sus esposos. Mucho más fácil. Porque la historia de Zary no comenzó con una gran ciudad. Ni con riqueza. Ni con poder. Comenzó en una pequeña tribu primitiva. Cuando una chica de otro mundo abrió los ojos y descubrió que había renacido en el lugar menos esperado. Y que su destino estaba a punto de cambiar para siempre.
Capítulo 30
Capítulo 30: La Ciudad del Futuro Había pasado poco más de un mes desde que comenzaron oficialmente las obras de la mansión de Zary. Y los resultados eran impresionantes. Los enormes cimientos ya estaban terminados. Gran parte de la estructura principal comenzaba a elevarse sobre Luna Gris. Incluso algunos visitantes de otras tribus hacían desvíos únicamente para observar la construcción. Después de todo, jamás habían visto una residencia tan grande. Ni siquiera algo parecido. --- Aquella mañana, Zary reunió a varios responsables de la ciudad. Agricultura. Educación. Comercio. Construcción. Y administración. Extendió un enorme mapa sobre una mesa. —Tengo una propuesta. Todos guardaron silencio. —Luna Gris ya no es una simple aldea. Varias personas asintieron. Era evidente. —Tampoco es únicamente una tribu. —Eso también es cierto. —Por eso quiero comenzar la siguiente etapa. Los presentes intercambiaron miradas curiosas. Zary sonrió. —Vamos a convertir Luna Gris en la primera ciudad moderna del Continente Bestia. El silencio fue absoluto. Algunos incluso dejaron de respirar por un instante. Porque la magnitud de aquella idea era difícil de comprender. Pero cuando comenzaron a observar los mapas... Las avenidas. Los barrios. Los mercados. Las futuras escuelas. Las zonas agrícolas. Y los proyectos de expansión... Poco a poco empezaron a entender. Y cuanto más entendían... Más emocionante parecía. --- La reunión duró varias horas. Al terminar, Zary estaba agotada. Pero satisfecha. Muchísimo. Regresó a su oficina improvisada. Se dejó caer en una silla. Y entonces recordó algo importante. —Sistema. [Presente.] —Muéstrame mis puntos. La pantalla apareció frente a ella. [Puntos disponibles: 41,328] Zary abrió mucho los ojos. —¡Más de cuarenta mil! Aquello era una gran suma. Y era la mayor cantidad que había acumulado hasta el momento. Y como siempre... Su mente fue inmediatamente hacia un único tema. Los teléfonos. --- —Sistema. [Sí.] —Muéstrame los teléfonos otra vez. La tienda se abrió. Y una enorme lista apareció frente a ella. Zary comenzó a revisarla cuidadosamente. [Teléfono Inteligente Básico.] [Costo: 50,000 puntos.] [Funciones:] - Llamadas. - Cámara básica. - Almacenamiento limitado. - Calculadora. - Bloc de notas. Zary asintió. No estaba mal. Pero tampoco parecía extraordinario. Continuó leyendo. [Teléfono Inteligente Avanzado.] [Costo: 120,000 puntos.] [Funciones:] - Cámara de alta calidad. - Gran almacenamiento. - Biblioteca digital. - Herramientas edu…