CHOQUE DE CONTINENTES - el creador
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
el creador
CAPÍTULO 312 — EL CREADOR El viento frío seguía recorriendo las avenidas de la isla. Los veinticuatro representantes permanecían frente a frente, y la tensión aún flotaba espesa en el aire. Tobías miró detenidamente al hombre que acababa de interrumpir el inminente choque. Se acercó un paso. —Una pregunta, señor... ¿quién es usted? —Tobías hizo sonar sus nudillos con lentitud—. ¡CLAC! ¡CLAC! — ¿Y qué significa eso de que tenemos que calmarnos? Franco dio un paso al frente con la guardia alta. —Apareció de la nada... justo cuando estábamos por poner a estos tipos en su lugar. Agustín se cruzó de brazos, desconfiado. —Yo tenía unas ganas terribles de cerrarles la boca y de repente sale usted diciendo que nos calmemos. Davi soltó una pequeña risa de incredulidad. —La verdad, señor, apareció en el peor momento. Estaba listo para enfrentarme a cualquiera de ellos. Leonardo señaló a la delegación europea. —Yo ya estaba calculando qué llave de lucha libre meterles. Martín suspiró, apretando los dientes. —Yo solo quería demostrarles que no deberían hablar tanto... Eder Ramiro se acomodó los anteojos y se hizo crujir los dedos. ¡CLAC! —Y yo intentaba descubrir cómo borrarle esa sonrisa a uno. Entonces salta usted con un "Cálmense". García habló con voz serena, manteniendo la postura. —Yo sé controlarme... pero hay personas que realmente saben cómo sacar de quicio a cualquiera. Andrés no le quitaba la vista de encima a los rivales. —No me bancan las personas que hablan como si se supieran absolutamente todo. Juan tomó aire profundamente, conteniendo el impulso. —Debo mantener la paz... —cerró los ojos—. Debo mantener la armonía... —los abrió con determinación—. Antes de dejarme llevar. Gael sonrió con sed de combate. —La verdad... yo estaba muy emocionado. Pedro asintió a su lado. —Yo también, hermano. Al otro lado de la calle, los europeos tampoco mostraban mucha impresión. —Yo quería pelear —dijo Nikolai cruzándose de brazos—. No me importaba quién estuviera mirando. Tarás negó con la cabeza, molesto. —Y entonces apareció este señor a arruinar la diversión. Romano observó la comida que aún sostenía en la mano. —Yo quería descubrir cuál era el verdadero apetito de estos latinos... Miguel Ángel se estiró en su lugar. —Yo quería empezar ya. No me gusta esperar. William levantó su copa con arrogancia. —Yo ya estaba pensando en tirarle esto en la cara a alguien. Robert se acomodó la chaqueta impecable. —Yo, personalmente, no pensaba ensuciarme las manos. Luca sonrió co…