CHOQUE DE CONTINENTES - la voluntad del guerrero
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
la voluntad del guerrero
CAPÍTULO 335 — LA VOLUNTAD DEL GUERRERO La arena había quedado en un silencio sepulcral. Martín y Tarás permanecían frente a frente, exhaustos, con el pecho agitándose violentamente. Ambos respiraban con dificultad, pero la postura de ninguno cedía un solo centímetro. Ninguno quería retroceder. Tobías se levantó de golpe de su asiento en la esquina. Fijó su mirada penetrante en el argentino y soltó con voz rasposa: —¿Esa es toda tu voluntad? ¿Dónde quedó ese espíritu de guerrero que vi cuando peleamos? Martín, sintiendo el peso de las palabras, levantó lentamente la cabeza. Franco golpeó con furia la baranda de metal: —¡Martín! ¡Vas a ganar! ¡Cerrale la boca a ese ucraniano! Agustín gritó con el alma: —¡No me digas que te vas a quedar así! ¡Vamos, vos podés! Davi levantó ambos brazos llamando a la pelea: —¡Grandote! ¡Dale! ¡Mostrá el cien por ciento que tenés! Leonardo se inclinó sobre el cerco: —¡Aguantá! ¡No te quedes ahí! Eder Ramiro sonrió con ferocidad: —¡Así me gusta! ¡Peleá! ¡Dale, grandote! García levantó el puño cerrado: —¡Eso! ¡Esa es la actitud! Andrés apretó los dientes: —¡No es invencible! ¡Vos podés! Juan habló con la autoridad del entrenamiento: —¡Más fuerza! ¡Aguantá! Gael señaló con precisión el movimiento de las piernas de su compañero: —¡Movete! ¡No dejes que el cansancio te detenga! Pedro gritó al límite de su voz: —¡Con más voluntad! Rodrigo clavó los ojos en Martín: —Yo conseguí la primera victoria para nosotros. ¡Ahora vos conseguí la segunda! Martín escuchaba cada una de las voces retumbando en su mente. Sin embargo, Tobías dio un paso al frente y levantó una mano hacia las gradas. —¡PÚBLICO! El clamor de las tribunas se detuvo de golpe. Tobías barrió a la multitud con la mirada, helando la sangre de los espectadores. —¿Se van a quedar callados? Los fanáticos se miraron entre sí, descolocados por la interpelación del peleador. Tobías señaló el centro del tapiz ensangrentado: —Nosotros estamos dando la vida por ustedes. ¡Ahora ustedes también tienen que alentar! Por unos segundos angustiantes, reinó la incertidumbre. Hasta que una voz rasgó la tensión desde lo alto de la tribuna latinoamericana: —¡DALE, MARTÍN! Otra voz se le unió de inmediato: —¡VAMOS! Y una tercera resonó con fuerza: —¡QUE PODÉS! En cuestión de segundos, la represa se rompió y la tribuna entera explotó en un rugido ensordecedor: —¡¡¡DALE MARTÍN!!! —¡¡¡VAMOS!!! —¡¡¡CERRALE LA BOCA!!! El estruendo hizo vibrar la estructura misma de la arena. Martín cerró los ojos por…