CHOQUE DE CONTINENTES - el lobo y el joven
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
el lobo y el joven
CAPÍTULO 341 — EL LOBO Y EL JOVEN En los pasillos de la arena se escuchaban los ecos retumbantes del combate. ¡PAM! ¡PAM! El sonido atravesaba los muros de hormigón. A lo lejos, miles de personas alentaban a todo pulmón. Pero en aquel pasillo solitario solamente había tres personas: José, Nikolai y Matías. Los tres permanecían en silencio, envueltos por el estruendo amortiguado que llegaba desde la pista. José miró hacia ambos lados del túnel, visiblemente tenso. —Increíble... Yo pensaba que esta arena era gigantesca —murmuró, pasándose una mano por la nuca—. Pero parece que este pasillo es mucho más pequeño de lo que imaginaba. Matías soltó una pequeña y helada sonrisa. —Tenemos que contar esta historia otra vez, ¿no? Nikolai los observó a ambos, cruzando los brazos sobre el pecho. —Parece que ustedes dos son viejos conocidos. José respondió inmediatamente, negando con la cabeza mientras se reacomodaba la solapa del saco: —Te equivocás. Nosotros no somos viejos conocidos. Éll simplemente buscaba a los representantes de Latinoamérica porque es de los nuestros... Yo vine por trabajo. Fui quien los trajo a todos ustedes hasta acá. Nikolai levantó una ceja, aburrido de la explicación. —Eso ya lo dijiste varias veces, burócrata. El ruso desvió la mirada y clavó sus ojos directamente en el veterano. —Pero hay algo que me da curiosidad... ¿Por qué un hombre mayor traería a esta arena a peleadores capaces de enfrentarse a nosotros? Sonrió ligeramente con cierta provocación, aunque en un segundo esa sonrisa desapareció de su rostro. —Eso me da curiosidad... Y también un poco de rabia. Matías lo observó con una tranquilidad aplastante. —Estos jóvenes de ahora creen que el talento lo es todo. Nikolai soltó una pequeña carcajada de superioridad: —Yo soy la perfección. Nací con talento propio. —Todavía sos un niño —respondió Matías sin pestañear. La risa de Nikolai se cortó al instante. —Tengo muchas ganas de pelear contra usted, señor. Matías dio un paso firme hacia adelante. —Esto no es un juego. Nikolai apretó los puños, marcando los nudillos. —Entonces sería un honor comprobarlo. Sin perder la compostura, Matías comenzó a quitarse lentamente el saco. La luz tenue del pasillo iluminó de lleno sus brazos desnudos: piel gruesa, venas marcadas y un mapa de cicatrices profundas que cruzaban sus antebrazos, sus manos y parte del cuello. Nikolai se quedó observando cada una de esas marcas en silencio. Su expresión cambió por completo. —Increíble... —murmuró el ruso en vo…