CHOQUE DE CONTINENTES - la caja de Pandora
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
la caja de Pandora
Capítulo 354 — La caja de Pandora En el palco privado de la arena, José seguía mirando fijamente la pantalla, concentrado en la puerta por la que Leonardo acababa de entrar. —No… ¿qué acaba de suceder? —preguntó, todavía confundido—. Estaba mirando la puerta y no lo vi salir. Tiene que haber una explicación. Algo que tenga lógica. Yumi también intentaba reconstruir lo que sus ojos apenas habían registrado. —Solamente me dieron ganas de pestañear… —admitió—. Y cuando volví a mirar, lo único que alcancé a ver fue a Nikolai pegado contra la pared. El mayordomo observó a su señor. Enzo permanecía de pie frente al cristal, con una copa en la mano y una sonrisa marcada en el rostro. —Mi señor… usted sabe lo que sucedió, ¿verdad? Enzo soltó una pequeña risa y se acomodó en su asiento. —Por supuesto que sí. Lo que hizo ese muchacho tiene una explicación lógica. El movimiento recuerda a una técnica de la lucha libre profesional: una patada voladora, como un single-leg dropkick o una variante de patada de impulso en salto. José lo miró, buscando más detalles. —¿Entonces fue solamente una patada? —No exactamente —respondió Enzo—. Lo interesante no fue solo el golpe. Fue cómo consiguió generar semejante impulso en un espacio tan reducido. El mayordomo levantó una ceja, intrigado. —¿Y cómo lo hizo, mi señor? Enzo señaló hacia la repetición que transmitía la pantalla. —Pensá en los corredores de velocidad de atletismo. —¿Los corredores? —Sí. Antes de arrancar, un atleta utiliza los tacos de salida para encontrar un punto firme desde el cual empujar. No empieza corriendo simplemente hacia adelante; primero necesita una superficie rígida contra la cual ejercer fuerza. El mayordomo asintió lentamente. —Entonces… ¿Leonardo hizo algo parecido? —Exactamente —sonrió Enzo, mirando el pasillo de concreto que mostraban las cámaras—. Pero acá no había tacos de salida metálicos. —No había nada donde apoyarse —comentó el mayordomo. Enzo levantó un dedo, marcando la clave del análisis. —Ahí está la parte inteligente. Usó la pared del pasillo como punto de apoyo. José abrió los ojos de par en par. —¿La pared? —Sí. En lugar de necesitar una superficie preparada, Leonardo aprovechó la estructura disponible. Colocó la planta del pie contra el muro del pasillo, generó una fuerte reacción de la superficie y transformó ese empuje en un disparo vertical hacia adelante. Yumi encajó las piezas en su mente. —O sea que no apareció de la nada… —Exacto —continuó Enzo—.…