CHOQUE DE CONTINENTES - la sonrisa de Leonardo
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
la sonrisa de Leonardo
Capítulo 364 — La sonrisa de Leonardo La arena parecía a punto de explotar. Los bombos retumbaban en los cimientos. ¡PUM! ¡PUM! ¡PUM! La tribuna latinoamericana gritaba con todas sus fuerzas, mientras del otro lado los europeos respondían con sus propios cánticos en una batalla ensordecedora de hinchadas. Luna Rivera tomó la cámara y comenzó a recorrer las gradas. —¡No puedo creer lo emocionante que se puso esta pelea! ¡El público está completamente enloquecido! La cámara enfocó primero a la tribuna de Latinoamérica, con banderas flameando y la gente saltando sobre las butacas. —¡Miren esas caras! ¡Están viviendo cada segundo con el corazón en la boca! Luego giró hacia el sector europeo. —¡Y Europa tampoco se queda atrás! ¡Cada continente está defendiendo a su representante con todo! Luna volvió al encuadre frente a la cámara, transmitiendo la adrenalina del momento. —¡Cada segundo se pone más intensa esta pelea! Me imagino que ustedes, los que están viendo esto desde sus casas por televisión, están igual de emocionados que nosotros. ¡Y ni hablar de la gente en las redes! En la pantalla gigante del estadio y en las transmisiones se desplegó el chat en vivo cayendo a mil por segundo: El Rayo Escorpión_56: ¡SE PUSO INCREÍBLE! El Devorador_34: ¡DALE, LEONARDO! ¡VOS PODÉS! RadioDeLasSombras_76: ¡Miren esas técnicas! ¡Ese puñetazo hasta me dolió a mí! Mientras tanto, dentro de la lona, Leonardo corría y pivotaba de un lado al otro. Esquivaba golpes, cambiaba de dirección en un pestañeo y encontraba pequeños espacios para responder. Pero había algo en su rostro que llamaba todavía más la atención de la masa: Leonardo seguía sonriendo. Respiraba con dificultad por el castigo, pero su mirada permanecía enfocada y serena. En su cabeza resonaba la voz firme de Hugo: «Maestro Hugo… ¿Esto era lo que sentía usted? Todo lo que me enseñó…». Leonardo recordó una de las lecciones que más profundo le habían calado: no dejar que el miedo dominara su cuerpo cuando la pelea se volviera pura matanza. «Recibir un golpe… respirar… volver a concentrarme. Que mi cuerpo siga adelante aunque mi cabeza quiera detenerse». En un pestañeo, Leonardo apoyó una mano contra el suelo de la arena. Utilizó el impulso de la caída para cambiar el ángulo de forma acrobática y lanzó una patada certera hacia el rostro de Nikolai. —¡Gracias por tu enseñanza, maestro! —gritó Leonardo con una carcajada—. ¡Me estoy divirtiendo muchísimo! Nikolai no respondió. Apretó las mandíbulas, se abalanzó sobre él …