CHOQUE DE CONTINENTES - el maté por los pasillos
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
el maté por los pasillos
Capítulo 367 — El mate por los pasillos Por los pasillos del recinto se escuchaban los gritos de la tribuna y el sonido de los golpes que llegaban desde la arena. ¡PUM! ¡PUM! ¡PUM! El ruido retumbaba por todas partes, sacudiendo levemente las estructuras del techo. Los asistentes de limpieza se movían rápidamente por los corredores, tratando de mantener todo impecable ante el flujo constante de espectadores. —¡Hay que apurarnos! —decía uno de ellos mientras pasaba el secador con ritmo frenético. Al mismo tiempo, los vendedores recorrían los pasillos llevando bandejas repletas de bebidas frías y comida para la gente de las tribunas superiores. En varios negocios instalados dentro del recinto, los empleados habían dejado por unos momentos sus tareas para pegarse a los televisores colgados en los mostradores. —¡Mirá eso! —¡No puede ser! La batalla entre Leonardo y Nikolai prácticamente se había convertido en el centro de atención de todo el lugar. Mientras tanto, Tobías caminaba tranquilamente por uno de los pasillos con el termo bien sujeto en la mano. Miró hacia ambos lados, evaluando la marquesina de cada puesto. «A ver qué negocio me puede calentar el agua…», pensó mientras soltaba un leve suspiro. «Me imagino cuánto me van a cobrar. ¿Será gratis? No tengo ni idea». Siguió caminando con paso pausado. Después de unos minutos encontró un pequeño negocio. Una señora estaba sentada detrás del mostrador, completamente concentrada mirando la pantalla que transmitía el combate. Tobías se acercó a la barra. —Hola, disculpe. La señora apartó a regañadientes la mirada de la televisión y lo observó por encima de sus anteojos. —¿Qué pasa, muchacho? ¿Qué buscás? Tobías levantó el termo de acero. —¿Usted vende agua caliente? La señora hizo una mueca de disculpa y señaló hacia el fondo del pasillo. —Perdón, pero seguí más adelante. Capaz que en otro negocio conseguís. —Muchas gracias. Tobías continuó caminando sin perder la paciencia. Unos metros después, encontró otra tienda dedicada a la venta de café y snacks. —Buenas. Una pregunta. La empleada detrás de la barra lo miró con curiosidad. —Sí, decime. —¿Usted vende agua caliente? La señorita negó con la cabeza, mostrándole una sonrisa amable. —Perdón, pero creo que en aquella tiendita de allá pueden calentarte agua. —Señaló un puesto de comida rápida unos metros más adelante—. Capaz que ellos tienen. Tobías sonrió levemente. —Muchas gracias. —Hizo una pausa y se quedó pensando un segundo …