Gharel, la leyenda de un guerrero - Capítulo 1 - Parte 4: "Gharel Tolakar entra en acción"
Autor: Kevin Vega | Género: Acción, Aventura, Fantasía, Romance
Sinopsis de Gharel, la leyenda de un guerrero
Hace 17 años se desató una gran guerra en todo el mundo que trajo como consecuencia la ruptura del clan Erkoren. En el presente, vemos a Gharel Tolakar, un joven de 15 años que ha llegado a la gran ciudad de Mittel con un único objetivo: «detener la gran guerra». Para ello, deberá entrenar arduamente y, a la misma vez, terminar la escuela, donde comenzará su gran aventura.
Capítulo 1 - Parte 4: "Gharel Tolakar entra en acción"
Era de noche y Gharel finalmente llegó a su casa. En el momento que entró, oyó: «Estoy en la cocina, Gharel. Ven aquí». Inmediatamente, Gharel supo que era su abuelito quien lo estaba llamando, así que fue a la cocina y lo encontró poniendo un plato de comida en el microondas. —Te estoy dejando la comida servida. Lo calientas. Al ver que su abuelito estaba un poco mejor, Gharel le preguntó: «¿Ya cenaste?». —Sí, disculpa por no esperarte, pero hoy iré a descansar temprano. —Está bien. Mientras Gharel se acercaba al lavadero para lavarse las manos, le dijo a su abuelito que mañana iba a salir temprano para encontrarse con la señora Yuria. —¿No dijiste que íbamos a ir juntos? —Sí, lo sé. Pero quiero ver a Yaku antes. —Terminó de lavarse las manos y miró a su abuelito como si se estuviera disculpando—. ¿Te parece bien si mañana nos das el encuentro allá? —De acuerdo —dijo mientras exhalaba ligeramente con una sonrisa. Antes de que Jedrek se fuera, Gharel le dijo: «Ah, por cierto, el doctor Sihui me dejó unas pastillas para ti». —Déjalo en el estante —dijo mientras se retiraba. —Está bien. Buenas noches, abuelito. Ya sea por tristeza o algún sentimiento que no supiera explicar, Gharel sintió un pequeño nudo en la garganta al ver a su abuelito irse. A la mañana siguiente, Gharel se levantó muy temprano y con gran entusiasmo. Él sabía que hoy no era un día cualquiera , ya que finalmente iba a ver a su amigo de la infancia, a quien consideraba un hermano. Así que, como parte de su rutina diaria, Gharel se dirigió al baño y frente al espejo se acomodó el cabello mañanero. Movió hacia un costado el flequillo y, después de lavarse el rostro y cepillarse los dientes, se cambió de ropa. Luego fue a la cocina a preparar el desayuno. Eran ya las siete de la mañana y Jedrek recién se estaba levantando. Mientras tanto, Gharel terminaba de preparar el desayuno, que eran 4 huevos fritos con ocho panes y dos té caliente, uno para él y otro para su abuelito. Y mientras Jedrek se alistaba, Gharel comenzó a desayunar. A diferencia de otros días, hoy Gharel comía con más prisa, y luego de un momento, terminó de comer. Él dejó la taza en el lavadero y con un cubreplatos tapó los huevos fritos que le dejó a su abuelito. Después Gharel se dirigió hacia la puerta principal de la casa y, antes de salir, con una sonrisa dijo: « ¡Ya me voy abuelito! ¡Nos vemos más tarde!». De esta forma, Gharel se fue con premura hacia Courier Mollepata. A medida que el Sol ascendía, Gharel se encontrab…