CHOQUE DE CONTINENTES - el nacimiento de las bestias
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
el nacimiento de las bestias
NACIMIENTO DE LAS BESTIAS INTERLUDIO 40 — EL MENSAJE DE LUNA RIVERA Las luces del set bajan su intensidad. La música de fondo cambia a un ritmo más profundo, más eléctrico. De repente, una pantalla gigante se enciende en el centro del escenario. Aparece ella. Luna Rivera. Con una voz que mezcla dulzura con una firmeza inquebrantable, se dirige a la cámara: —Hola, mi público en línea… y a toda Latinoamérica. —Hace una pausa necesaria, mirando fijo a la lente—. Y también a vos… sí, a vos que estás leyendo esto ahora mismo. Se cruza de brazos con una sonrisa cómplice. —Ya conocieron a los cuatro protagonistas: el orgullo del gaucho, la sangre de Perú, la lealtad de Uruguay y el hambre de Brasil. Pero esto… recién empieza. Luna levanta un dedo, marcando el ritmo de lo que vendrá. —El equipo se está armando. Y sé que se están comiendo las uñas esperando lo que viene. — Detrás de ella, la pantalla empieza a proyectar sombras de peleadores desconocidos—. Las arenas de combate se están construyendo en este preciso instante. Se inclina hacia adelante, como si quisiera atravesar la pantalla para contarte un secreto. —Nuestros protagonistas van directo a México. Van a buscar al que falta. —Sonríe con misterio y niega con la cabeza—. Pero no puedo decir nada más. El Creador me pidió que guarde silencio por ahora. Luna se ríe, una risa cristalina que oculta el peligro de la historia. —Solo puedo decirles esto… ahora son cuatro. Pero pronto, muy pronto… serán cinco. Las sombras en la pantalla aumentan. Figuras más grandes, más peligrosas, más letales. —Y no van a ser los únicos. Habrá peleadores de todos los países. Los extranjeros también se están preparando; están entrenando, están esperando el momento justo. Aprieta el puño con convicción y señala directo a la cámara. —Igual que ustedes. Finalmente, recupera su calidez habitual y hace una pequeña reverencia antes de que la pantalla se vaya a negro. —Espero que disfruten lo que está por venir. Los quiero.