CHOQUE DE CONTINENTES - Quinta pelea el juicio final
Autor: JoaquínxD | Género: Acción, Artes Marciales, Suspenso.
Sinopsis de CHOQUE DE CONTINENTES
"13 países de Latinoamérica contra el resto del mundo. Un torneo prohibido donde el honor no existe y solo el instinto salvaje importa. De los galpones de Argentina a las sombras de Perú, los verdaderos demonios han despertado."
Quinta pelea el juicio final
Capítulo 416 — Quinta Pelea El juicio final La transmisión había terminado. Mientras tanto, la vida continuaba con normalidad en las calles. Había mucha gente caminando sin cesar. Se escuchaban los motores de los autos, las conversaciones de las personas y el ruido de la ciudad. Los colectivos estaban llenos de pasajeros. Algunos hablaban entre ellos. Otros miraban por las ventanas. En los negocios, la gente comía, conversaba y hacía sus compras. Los segundos pasaban y los autos continuaban circulando. En el cielo solamente podía verse un avión atravesando lentamente las nubes. También se escuchaban los pájaros. Era una tarde completamente normal. Hasta que una persona llegó caminando a su casa. Abrió la puerta y entró. —Qué día tan largo… Dejó sus cosas. —Trabajé muchísimo. Me duele todo el cuerpo. Suspiró. Entonces escuchó un ruido afuera. —Otra vez esos animales abriendo el tacho de basura… Miró por la ventana. —Tengo que sacar la basura. Se quedó pensando. —Cómo me gustaría poner unas cámaras… En ese momento, la televisión se encendió. Comenzó un comercial. En la pantalla apareció un hombre vestido de vendedor. El vendedor sonrió. —¿Está cansado de no saber quién le abre el tacho de basura? La persona miró la televisión. —Sí. —¿Está cansado de que entren a su casa sin permiso? —Sí… El vendedor sonrió todavía más. —¡Entonces tenemos la solución perfecta para usted! La persona suspiró. —No sé por qué sigo viendo esto… De repente… TOC. TOC. TOC. Alguien golpeó la puerta. La persona levantó la cabeza. —¿Quién está golpeando la puerta? Se acercó lentamente. —Voy a ver. Bajó las escaleras. —¿Quién es? Del otro lado de la puerta respondió una voz conocida. —¡Soy yo! La persona se quedó congelada. —¿Quién? —¡El vendedor! La persona se acercó a la perilla. Entonces recordó quién era. Era el mismo vendedor que, tiempo atrás, le había vendido un ventilador. Un ventilador que terminó haciendo volar el techo de su casa. La persona apretó los dientes. —¿Qué venís a buscar? El vendedor respondió: —A usted. —Ya es tarde. —¿Por qué? La persona respiró profundamente. —Porque ahora soy yo el que quiere vivir sin vos. —No te voy a dejar entrar a mi casa. El vendedor levantó las manos detrás de la puerta. —¡Señor, perdón por la última vez! Fue un error. Teníamos que probar el ventilador. La persona respondió inmediatamente: —¡Me volaste el techo! —Pero funcionaba muy bien. —¡FUERA! El vendedor sacó una caja. —Ahora solamente le voy a ofrecer una cámara, señor. La persona p…