Aileen - Jay
Autor: Kuro Usagi | Género: Fantasia urbana, slice of life, drama, fantasía urbana, slice of life, novela e fantasía urbana, slice of life, novela emocional,drama, fantasía urbana, slice of life, novela emocional,
Sinopsis de Aileen
Entre ventas ambulantes, vestidos usados, atún enlatado y cajas de cartón, un joven comerciante intenta criar a una niña semihumana rescatada de una red de trata. Ella no sabe leer. Él no sabe ser padre. Pero juntos intentarán construir algo que ninguno de los dos tuvo jamás: un motivo para vivir.
Jay
Estaba en la cocina pensando "¿Y si llevo a Aileen a la escuela? Pero una niña de su edad, en la escuela primaria… apenas se sabe los colores, los números no se le dan tan mal, ayer lo comprobé… ¿Cómo le hago?". Fui a la recámara para ver si ya estaba lista, se cepillaba el cabello cuando le pregunté: —Aileen, ¿Qué dices si te llevo a la escuela? —¿Qué? —me dijo asustada mientras que a la vez soltaba el cepillo. —Sí, Para que aprendas a leer y a escribir. Sus ojos se pusieron llorosos, arrugó la carita y se me abalanzó pegando su cara contra mí. —¿Ya no quieres que esté contigo? —Me dijo en medio del llanto. —No es eso… lo que pasa es que necesitas aprender eso, es básico… —me hinqué frente a ella y la abracé poniendo su cara en mi hombro. —Pero yo quiero estar contigo. ¿Cómo te voy a cuidar? —seguía llorando. En este punto me dí cuenta que era inútil insistir. Pero de una u otra forma debía hacer que aprendiera algo. —La escuela es inútil… no la necesito… —continuó llorando pero molesta. —Mira, debes aprender a leer y escribir, también a hacer cuentas. Eso si me quieres ayudar en el negocio. —comencé a explicar —yo también fui a la escuela, así aprendí a leer y a escribir… imagínate, de no haber hecho eso ya se hubieran aprovechado de mí muchas veces. —Para mí ya eso es muy tarde… —Agachó la mirada y volteó para un lado. — Si no hubiera ido a la escuela, me habrían estafado tantas veces que… —por impulso miré la soga. —Pero… tengo miedo —me miró mientras yo le limpiaba las lágrimas. —Bueno, de alguna forma debes aprender… te voy a enseñar lo que pueda, veré como te inscribo en la escuela en línea —le dije con una sonrisa y la abracé —mira… ya me llenaste de mocos. —Perdón —dijo intentando limpiarme con la camiseta que usa de camisón. —Descuida, hija… pero solo piensa —la miré antes de salir de la habitación —la doctora no sería lo que es si no hubiera ido a la escuela. Salí a la cocina, dejándola pensando." Ahora como le voy a hacer para inscribirla… no tengo ningún documento legal de ella…" Serví el desayuno: pasta con crema y pollo. Cuando Aileen se sentó a desayunar no paraba de mirar su plato. Sus ojitos brillaban tanto que me hacían sentir un calorcito en el pecho. —Cómelo, está rico —le dije —a tu edad era mi favorito. Ella devoró todo, hasta lamió el plato, repitió la pasta. Puse un poco en una vianda para la tarde. Un rato después nos encontrábamos camino a mi lugar donde vendo, saludando a vecinos y conocidos. —Adrián, ¿De donde sacaste a esa niñ…