Bajo un cielo desconocido comienza mi viaje - Duelo en el puente
Autor: Barws | Género: Fantasía, aventura
Sinopsis de Bajo un cielo desconocido comienza mi viaje
Despertar en un lugar que no reconoces ya es aterrador. Pero hacerlo en un cuerpo que no es el tuyo… en un mundo donde el cielo no sigue ninguna lógica… lo cambia todo. Sin un objetivo claro, sin una misión que cumplir, y sin respuestas sobre cómo llegó allí, un joven se ve obligado a avanzar en un entorno completamente desconocido. Lo que comienza como simple incertidumbre se transforma en algo más profundo: cada paso que da, cada persona que conoce y cada cosa que descubre, le muestran que este mundo no necesita un héroe… pero sí exige que tome decisiones. Guiado por alguien que parece conocerlo… pero que ya no lo reconoce como antes, deberá adaptarse a una realidad que no entiende, mientras poco a poco enfrenta una pregunta mucho más difícil que sobrevivir: ¿Qué voy a hacer ahora? Porque en un mundo desconocido… no hay caminos ya definidos.
Duelo en el puente
Capítulo 5: Duelo en el puente Bajo la luz cálida de la mañana, el puente de madera crujía suavemente con cada paso. El río corría debajo, claro y brillante, reflejando fragmentos del cielo entre destellos de luz. A lo lejos, el murmullo del pueblo seguía su ritmo tranquilo… completamente ajeno a lo que estaba a punto de ocurrir. Tres figuras ocupaban el puente. Dos frente a frente. Una aguardando, incapaz de intervenir. Chica desconocida permanecía unos pasos atrás, con las manos tensas contra su pecho. No apartaba la vista. No podía. Frente a ella, ambos sostenían espadas de madera gastadas por el uso. El silencio entre ellos pesaba. Jerwis intentaba pensar. Demasiado. Recordaba movimientos… escenas… ideas de otro mundo. Pero su cuerpo no las entendía. No del todo. Al otro lado, el pelirrojo adoptó una postura relajada. Su espada apuntaba al frente, firme, natural. Sin tensión. Sin dudas. Como alguien que no tenía nada que demostrar. —¿Qué pasa? —dijo con una sonrisa ladeada—. ¿Tienes miedo? El viento sopló con suavidad, levantando el borde del vestido de Chica desconocida. —Aún estás a tiempo de esconderte… debajo de la falda de tu noviecita. Chica desconocida se tensó. Su rostro se encendió de golpe. —¡Cállate! —soltó, sin poder contenerse. Pero ya era tarde. Jerwis no la escuchaba. Solo sentía el impulso. Avanzó. Sin señal. Sin cuidado. La espada descendió en un corte diagonal amplio, demasiado abierto, demasiado torpe… pero cargado de fuerza. El impacto no llegó. Clack. El pelirrojo apenas movió la muñeca. Desvió el ataque con una precisión mínima. Jerwis perdió el equilibrio. —Demasiado lento… —murmuró su oponente. Chica desconocida dio un paso al frente. —¡Jerwis, cuidado! Pero él ya había recuperado la posición. Respiró agitado… y volvió a atacar. Un segundo golpe. Más extraño. Más forzado. Un ángulo imposible. No era correcto. Era… improvisado. El pelirrojo retrocedió un paso, apenas sorprendido. No por la técnica. Sino por lo impredecible. Jerwis siguió presionando. Golpes amplios. Giros innecesarios. Un salto torpe acompañado de un corte descendente. Movimientos erráticos. Defectuosos. Pero vivos. Cada impacto rozaba. Cada fallo… casi acertaba. El sonido de la madera resonaba en el puente: Clack.Tac.Clack. Chica desconocida apretó sus manos con más fuerza. Sus ojos seguían cada movimiento. —…¿Qué estás haciendo…? —susurró, confundida y asustada. No entendía ese combate. No era como entrenaba antes. No era como debía. Y sin embargo… estaba funci…